La inflación en Argentina sigue siendo un tema crítico en la economía del país, con una acumulación del 79,8% en los primeros seis meses del año, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó una tasa interanual de 271,5% en junio, con un incremento mensual del 4,6% respecto a mayo, mostrando una desaceleración desde el pico del 25,5% registrado en diciembre del año pasado.
Este comportamiento indica que, aunque la tasa de inflación mensual está disminuyendo, el nivel sigue siendo alto, particularmente en sectores sensibles como vivienda, alimentos y servicios. En junio, los bienes subieron un 3,1%, mientras que los servicios vieron un aumento más pronunciado del 8,7%. Dentro de las categorías específicas, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles experimentaron un aumento significativo del 14,3%, impactado por ajustes en tarifas de servicios públicos y alquileres.
El sector de restaurantes y hoteles también experimentó una notable inflación del 6,3%, y la educación subió un 5,7% debido a incrementos en los costos de enseñanza a todos los niveles. A pesar de una desaceleración general en la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un crecimiento del 3% mes a mes, la tasa interanual para este grupo fue del 285,1%.
El Gobierno de Javier Milei, a través del subsecretario de Prensa Javier Lanari, destacó la caída de la inflación en alimentos, resaltando la importancia de esta medida para los sectores más vulnerables. Sin embargo, los pronósticos privados recogidos por el Banco Central anticipan que la inflación anual podría cerrar el año en torno al 138,1%, con tasas mensuales que se mantendrían por encima del 4,4% hasta diciembre.




