Huánuco sigue entre las regiones menos competitivas del Perú. Educación y Salud, los pilares críticos
El Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2024, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE), revela que Huánuco continúa siendo una de las regiones menos competitivas del país. A pesar de algunas mejoras en ciertos indicadores, la región no logra salir del fondo del ranking nacional.
Huánuco se mantiene en el puesto 23 de 25 regiones en el INCORE 2024, destacando negativamente en los pilares de Educación, Salud y Laboral.** A pesar de avances en la gestión pública y la inversión, la región enfrenta serios desafíos en infraestructura y servicios básicos.
Análisis de la Competitividad de Huánuco
El INCORE 2024 evalúa la competitividad de las regiones peruanas a través de seis pilares: Entorno Económico, Infraestructura, Salud, Educación, Laboral e Instituciones. Huánuco se encuentra en una posición crítica en varios de estos pilares, lo que afecta su desarrollo económico y social.
Educación y Salud: Pilares críticos
En el pilar de Educación, Huánuco ocupa el penúltimo lugar, solo por delante de Loreto. La región muestra un bajo rendimiento en indicadores clave como la cobertura de internet en colegios y la asistencia escolar. Según el informe, “la caída en la cobertura de internet en colegios llevó al retroceso en dos posiciones en este indicador”.
En Salud, Huánuco también enfrenta serios problemas, ocupando el puesto 24. La región ha retrocedido en la cantidad de partos institucionales atendidos y en la cobertura del personal médico. La prevalencia de anemia y desnutrición crónica sigue siendo alta, afectando gravemente la calidad de vida de sus habitantes.
Infraestructura y Entorno Económico
A pesar de algunos avances, Huánuco sigue rezagada en Infraestructura, ocupando el puesto 22. La región ha mejorado en el acceso a servicios básicos como electricidad, agua y desagüe, pero aún enfrenta grandes desafíos en la pavimentación de vías y la continuidad en la provisión de agua.
En el pilar de Entorno Económico, Huánuco ha mostrado una ligera mejora, subiendo tres posiciones gracias a un mayor acceso al crédito y una mejor tenencia de cuentas en entidades financieras. Sin embargo, estos avances no han sido suficientes para compensar los retrocesos en otros pilares.
Laboral e Instituciones
El desempeño laboral de Huánuco es preocupante, ubicándose en el puesto 23. La región ha retrocedido en indicadores de brecha de género en ingresos y participación laboral, lo que refleja una falta de equidad y oportunidades en el mercado laboral.
En el pilar de Instituciones, Huánuco ha mostrado una mejora significativa, subiendo cinco posiciones gracias a una mayor ejecución de la inversión pública y una mejor percepción de la gestión pública regional. Sin embargo, la región aún enfrenta desafíos en la resolución de expedientes judiciales y la recaudación municipal.
Consecuencias y Perspectivas
La baja competitividad de Huánuco tiene serias implicaciones para su desarrollo económico y social. La falta de infraestructura adecuada y servicios básicos limita las oportunidades de inversión y crecimiento. Además, los problemas en educación y salud afectan directamente el bienestar de la población, perpetuando ciclos de pobreza y desigualdad.
Para revertir esta situación, es crucial que las autoridades regionales y nacionales implementen políticas públicas enfocadas en mejorar la infraestructura, la calidad educativa y los servicios de salud. La inversión en estos sectores es fundamental para elevar la competitividad de Huánuco y asegurar un desarrollo sostenible a largo plazo.
El INCORE 2024 destaca la importancia de un enfoque integral que aborde las múltiples dimensiones de la competitividad regional. Solo a través de un esfuerzo coordinado y sostenido se podrá mejorar la posición de Huánuco en el ranking nacional y ofrecer mejores oportunidades a sus habitantes.
Conclusión
El Índice de Competitividad Regional 2024 revela que Huánuco sigue enfrentando serios desafíos en su camino hacia el desarrollo. A pesar de algunas mejoras en la gestión pública y la inversión, la región necesita un enfoque integral y sostenido para mejorar su competitividad y asegurar un futuro próspero para sus habitantes. Las autoridades deben priorizar la inversión en infraestructura, educación y salud para revertir esta situación y promover un desarrollo equitativo y sostenible.




