Ec. Vladimir H. Santiago Espinoza
Conversaba con jóvenes estudiantes de Administración de la Universidad de Huánuco; me expresaban sus interrogantes respecto a lo que nos esperaba en términos de empresa, economía, los próximos 4 años de gestión pública. Era decepcionante no poder darles una respuesta certera en torno a ello, por el contrario, al igual que muchos, solo podía expresar incertidumbre. Los mismos medios, los mismos equipos, las mismas propuestas, todo ello hace pensar que la diferencia se sumerge en las buenas intenciones.
Por qué ninguna propuesta menciona las gestiones actuales como base para poder impulsar algo más grande, por qué no usar la estadística para fundamentar una idea, por qué ser ligero y subestimar al elector pensando que las superficialidades deben ser una obligación asimilar. Por qué no escuchar que estamos estancados en competitividad, que a pesar del crecimiento promedio (6 %) la población sigue insatisfecha. Existe acaso algún documento que haga creíble cada palabra que esbozan los candidatos.
Es lamentable intentar contradecir alguna posición política, inmediatamente te crean un troll y eres víctima de memes, destruyendo la integridad, la honra de la persona, la familia. Mi solidaridad con ellos. Tras ello cuesta sumarse a la política.
Por qué pensar solo en el Estado como una opción para superar la pobreza de unos cuantos, y no de toda la comunidad.
Alumnos me decían: “Profesor, estamos frente a una nueva forma de zombies, aquellos que están detrás de un liderazgo construido en base al interés. Gritando, silbando, insultando. ¡Acaso no es verdad! Acaso no es cierto que los próximos tres meses la prioridad no son los proyectos o programas, sino el pago de favores. De verdad, de verdad espero estar muy equivocado”.
Hacer empresa hoy, se ha vuelto un reto personal, porque las condiciones te obligan a ser diferente. Y hay quienes lo están haciendo; pequeños negocios que están superando sus propias barreras, y las barreras que el mismo Estado pone para poder desarrollar su emprendimiento. Empresas con apariencia que solo veíamos en marcas nacionales e internacionales.
Esta premisa nos obliga a darle sentido a la gestión. Como entender que estamos a un mes de superar a San Martín en términos del PBI, y próximos a alcanzar a Tacna. Considero fundamental la información. Hay un esfuerzo hecho, no sería justo pensar que el próximo año, será de las frases ahora si vamos hacer algo, fotos, juramentaciones, para después de cuatro años preguntarnos que de lo hecho ha generado un real impacto en la sociedad.
El gráfico que mostramos a continuación simboliza el nivel de productividad de cada habitante huanuqueño en comparación a otros departamentos. ¿Qué haremos para superar ello? Puesto 24 según el Índice de Competitividad 2018. ¿Escuchaste alguna propuesta para revertir ello?




