Inca Son, orgullo del Perú

Inca Son Música y es reconocido como uno de los mejores grupos de música tradicional del mundo. Este es un grupo musical aclamado que recrea todo el color y la viveza de los andes del Perú. Desde sus inicios en las calles de Harvard Square (Cambridge, MDanza de los Andes assachusetts), ha sido una banda con una misión: preservar e inculcar el aprecio por su legado cultural, a través del lenguaje internacional de la música y la danza.

La semana pasada, Huánuco se engalanó con la presencia del director de esta importante agrupación musical peruana, César Villalobos. En su recargada agenda, le hemos robado unos minutos para conversar y que nos cuente sobre Inca Son. Su paso por nuestra tierra, no solamente ha estado ligada a proyectos musicales, sino también a trabajos de responsabilidad social con el “Voluntariado Nacional por Amor al Perú”. Este grupo viene realizando campañas médicas gratuitas por todo el país.

Además de músico, César es un profesional especialista en quiropraxia. Herencia de su abuelo quien fuera curandero sanador en el norte del Perú. De niño quiso ser doctor, pero no pudo estudiar debido a la economía familiar. Tal situación no le impidió que se empape de la medicina natural.

“La quiropraxia es algo primordial en el ser humano, porque creo que todo viene de la columna vertebral que reparte el sistema nervioso a todas las partes del cuerpo. En realidad, hay mucho por aprender de las plantas, la farmacia está en el jardín, en la naturaleza, y no hay nada mejor que curarse con ellas. Somos bendecidos de tener estas medicinas naturales”, comenta César Villalobos.

En EE. UU., tuvo que trabajar en el rubro de la construcción, así pudo mantener a su familia en Perú. Fue, lamentablemente, durante esos trabajos que tuvo un accidente en el que se le salieron los discos de su columna. Ningún quiropráctico pudo sanarlo. “Me cortaron la espalda para arreglar mi columna, sé lo que es dolor, sé lo que es sufrir y eso fue lo que cambió mi vida. Ese fue el inicio para ser un quiropráctico, pero como ya no podía hacer trabajos pesados para sobrevivir empecé a agarrar un instrumento”.

¿Cómo nace Inca Son?

Tocaba en las calles. Un día un amigo, Gerardo Calderón, de México, me vio tocando y como tenía su guitarra me dijo: ¿Te puedo acompañar?, respondí que sí. Sonó bonito y ya éramos un dúo, así el grupo fue creciendo. Tocábamos canciones de grupos populares, después empecé a componer y a escribir canciones que partieron de poemas que ya tenía. De la calle pasamos a escuelas, colegios, universidades, hasta tocar en el Carnegie Hall, el local más famoso del mundo.

 

¿Cuándo presentan su primera producción musical?

Después de haber tocado en la calle grabamos nuestro primer cassette. Lo presentamos en la universidad de Harvard y fue lindo porque era para obtener fondos para la reconstrucción de la iglesia Santa Ana en Ayacucho, fue un éxito total. A la gente le gustó tanto que tuvimos que sacar otra producción a finales de los 80s.

Desde su creación, Inca Son floreció en los EE.UU., y ganó reconocimientos y fama internacional en Rusia, Canadá, Italia y el Perú. ¿Hay algún recuerdo que nos quiera compartir?

La verdad habremos viajado por más de 50 países, y tenemos contrato para cinco países nuevos más. Fuimos invitados a las olimpiadas de Atlanta, ahí estaba Céline Dion. Cuando nos presentamos, nos vio la delegación de Rusia. Entonces el presidente de Rusia nos invita a Moscú para celebrar su 850º aniversario, ese fue uno de los viajes más grandes y espectaculares que tuvimos, fue maravilloso. Después viajamos a Italia, Francia, etc. En todos los países hemos sido bien recibidos, con respeto. Porque valoran tu trabajo, eso es hermoso.

Dentro de su repertorio de música peruana, hay un tema infaltable que es “El cóndor pasa”

Tuve el honor de hacer un videoclip y realmente fue muy bonito, es por eso que a Huánuco siempre lo tengo en mi corazón. Esta canción me ha dado de comer también, no hay un país en el mundo al que vayamos y no nos la pidan, es increíble porque es un tema que hermana a los países. Es la melodía que llega a los corazones.

Ha sido declarado Embajador cultural del Perú. ¿Qué significa llevar ese título?

Para mí es un halago, pero verdaderamente creo que todos los peruanos somos embajadores. A donde voy trato dar lo mejor por nuestra patria.  El arte en sus diferentes manifestaciones es vida, es necesario el apoyo a este sector por parte del Estado. La educación debe ser primordial porque va acompañada de la parte cultural. En cada pueblo se debe mantener la identidad. A veces hay muchos prejuicios, en muchos lugares que visitamos los hay, sí, pero hay mucho más entre nosotros y eso no está bien. Porque detrás del color de piel, todos somos iguales, el éxito para que el Perú sea conocido en el exterior, es la educación.

Finalmente, ¿Nos dejaría alguna reflexión?

La pandemia nos ha permitido pensar, crear, reinventarnos y buscar otras alternativas, muchas veces no sabemos cuánto tenemos hasta cuando lo necesitamos. A todos les digo que no pierdan la fe. Estos tiempos difíciles pasarán, mejores días llegarán, así que a respirar profundo juntando la tierra con el cielo y no cargarse de preocupaciones. La vida es corta, pero es linda y si la vivimos bien una vida es suficiente, aprendamos a compartir, sonreír y despertarnos cada día con ilusiones.

“Espero volver pronto a Huánuco”, es una de sus palabras al final de esta entrevista. César Villalobos radica en EE.UU., desde 1985, junto a Inca Son ha grabado 16 discos. Han representado al Perú realizando presentaciones en los más prestigiosos teatros, festivales y eventos culturales en diversas partes del mundo, llevando nuestro folklore.

Por: Iraldia Loyola