Desde hace más de nueves años se viene trabajando en el proyecto de agua potable y alcantarillado de La Unión e increíblemente no se concluye la construcción por negligencias compartidas entre el Gobierno Regional que ejecuta el proyecto, y la población, según reconoció el consejero de esa provincia, Valentín Salazar Huerta, quien estima que el avance físico alcanza el 80 % y el costo de la obra es de S/ 10 millones.
Recordó que desde que inició la obra se presentaron diversos problemas que se resolvieron paulatinamente, aunque faltan por absolver lo de algunas válvulas y parte de las redes, que por su carácter técnico son responsabilidad del Gobierno Regional.
Las responsabilidades de la población se explican por la planta de tratamiento de aguas residuales, que se ubicaría cerca del río Vizcarra en un terreno comunal, pero aparecieron posesionarios y supuestos dueños que exigían US$ 200 por metro cuadrado. Aquí se sumó la desorganización de la comunidad campesina, lo que hizo imposible la construcción en dicho terreno. Se buscó otro terreno más pequeño, que requirió modificación del expediente técnico por el lugar y la tecnología a ser usada, lo que finalmente fue aprobado y se encuentra en ejecución en su fase final.




