Inaceptables agravios

El médico Yoe Michel García Aliaga, luego de su efímero paso por la Dirección de la Red Asistencial EsSalud Huánuco, parecería haberse ido resentido y dolido de esta ciudad porque divulgó agravios contra en su cuenta personal de Facebook Huánuco y sus ciudadanos.
En primer lugar, aclaremos que su designación no fue solicitada por nadie en esta ciudad ni tampoco su separación. Este señor llegó a esta ciudad hospitalaria a trabajar como profesional. Desconocemos realmente cual haya sido su labor, pero definitivamente no fue productiva ya que no tuvo el tiempo suficiente para lograr algo positivo, es más, su gestión pasó totalmente desapercibida y no repercutió en nada positivo para el nosocomio.
No conocemos a este señor, así lo correcto sería darle el beneficio de la duda. Tal vez se expresó de esa manera por el poquísimo tiempo que permaneció en el cargo y no tuvo la oportunidad de conocer nuestra realidad social. O tal vez no le gustó que lo cambiaran, y eso le molestó. En fin, solo él puede explicar sus experiencias en estos lares.
Sin embargo, como sea que haya sido su experiencia, es inaceptable su actitud de lanzar insultos y agravios a todos los huanuqueños, denigrando y ofendiendo nuestra dignidad. Como si todos nosotros tendríamos la culpa de que le haya ido mal, posiblemente por su falta de capacidad, y renegando de esta tierra, de su gente que nada le hizo salvo darle comida, posada y amistad. Solamente un demente, un ingrato o un iluso puede despotricar del lugar que le dio la oportunidad de sobrevivir.
A esta ciudad y, en especial de su gente, se le reconoce por ser hospitalaria, generosa, amiga de los forasteros, y como muestra de ello tenemos muchos ciudadanos comunes y corrientes, comerciantes, profesionales que vinieron, ya sea de paseo o a trabajar, y se quedaron para siempre prendados de sus mujeres, de su clima y del calor amical de los huanuqueños.
Ojalá que algún descendiente valiente de Illathúpac o de Juan José Crespo y Castillo denuncie a este sujeto, pues no se merece decirle médico o doctor, ya que está deshonrando la profesión y al pueblo donde nació por creerse mejor que todos. A ver si el Colegio Médico y también el Cuerpo Médico del hospital se pronuncian y no se queden con un silencio cómplice.