En una zona antes marcada por el temor y el abandono, hoy florece un cultivo que simboliza la esperanza. En la localidad de Shillán, distrito de Obas, provincia de Yarowilca, agricultores locales han convertido los campos en un corredor agrícola de fresas, conocido como la “Ruta de la Fresa”, destacada por su calidad y el impacto social en la comunidad.
Detrás de esta transformación se encuentra la historia de Facundo Sánchez, agricultor que regresó a su tierra natal tras años de migración. Según relató, su familia partió a la costa en busca de oportunidades en Huacho y Huaral, donde su hijo estudió Ingeniería Agrónoma. “Con el conocimiento de mi hijo y las tierras heredadas de mi abuelo decidimos volver y sembrar fresas. Empezamos con dos hectáreas, ahora tenemos más de siete”, contó Sánchez.
El comunero señaló que este emprendimiento ha generado empleo e interés turístico en la zona. “Nos da satisfacción ver cómo la fresa está generando trabajo y haciendo que la gente vuelva al campo”, añadió.
Producción local que conquista mercados regionales
De acuerdo con testimonios de los productores, la cosecha no solo abastece al mercado local, sino que ya ingresa a circuitos regionales y nacionales. La actividad ha impulsado el aprendizaje técnico y la autosuficiencia de decenas de familias que participan en la cosecha y comercialización. “La gente no solo trabaja, sino que aprende el oficio. Se está recuperando el valor del campo”, expresaron comuneros del lugar.
Los agricultores precisaron que la iniciativa se mantiene sin apoyo estatal, sustentada en el esfuerzo comunal y la visión técnica adquirida. Entre sus próximos objetivos figura la instalación de una planta procesadora para producir mermeladas, yogures y otros derivados.
Diversificación agrícola y desarrollo sostenible
El auge de la fresa ha reactivado también otros cultivos tradicionales. Algunos productores están retomando la siembra de duraznos, mientras que la producción de tuna avanza como una alternativa rentable y resistente al clima. Este proceso de diversificación, según los comuneros, fortalecerá la economía rural y permitirá mayor estabilidad para las familias del distrito. Las personas interesadas en adquirir fresas directamente de los productores pueden comunicarse al número 987 879 019.
Shillán se ha convertido en una parada obligatoria para transportistas y visitantes, quienes encuentran fresas frescas a precios accesibles y un ambiente de hospitalidad comunitaria. La población destaca que el proyecto representa un renacer del campo y una apuesta por el desarrollo sostenible en una zona históricamente golpeada por la pobreza y la migración.




