Impuestos recientes encarecen la PS5 en un mercado vital para Sony

La industria del videojuego se enfrenta a un nuevo desafío: el aumento de precios de las consolas de última generación. Sony, uno de los principales actores del sector, ha anunciado un incremento en el precio de su PlayStation 5 en Estados Unidos, una medida que sigue la estela de sus competidores, Microsoft y Nintendo. Este movimiento estratégico responde a un contexto económico global marcado por el incremento de los aranceles y las dificultades en la cadena de suministro, factores que presionan al alza los costos de producción y distribución.

Según la investigación publicada por Gestión.pe, la decisión de Sony se suma a las ya tomadas por Microsoft y Nintendo, quienes también han debido ajustar sus precios ante el aumento de los aranceles impuestos por Estados Unidos con el objetivo de impulsar la producción nacional.

La PlayStation 5, que desde su lanzamiento en 2020 ha logrado superar las 56 millones de unidades vendidas, se verá afectada por este cambio a partir del 21 de agosto. Sony justifica esta “difícil decisión” aludiendo a un “entorno económico difícil”, tal y como se señala en una entrada de su blog oficial. Este ajuste en los precios impactará directamente a los consumidores estadounidenses, uno de los mercados clave para la compañía japonesa.

Michael Pachter, director general de Wedbush Securities Inc., explica que las empresas están intentando “repartir el impacto de los aranceles”. La mayoría de los componentes necesarios para la fabricación de las consolas provienen de fuera de Estados Unidos, y la producción también se realiza en el extranjero, lo que hace que las empresas sean vulnerables a las fluctuaciones arancelarias.

Es importante destacar que la PlayStation 5 Digital Edition tendrá un precio de US$ 500, mientras que el modelo Pro alcanzará los US$ 750. Este incremento de precios podría influir en la demanda de la consola en el mercado estadounidense, especialmente en un contexto donde la inflación y la incertidumbre económica siguen siendo factores relevantes para los consumidores.

Este aumento de precios se produce en un momento en que la industria del videojuego busca consolidar su recuperación tras la pandemia. El sector ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, impulsado por la demanda de juegos y consolas, pero también se enfrenta a desafíos como la escasez de chips y el aumento de los costos de producción. Los analistas estarán atentos a cómo esta medida afectará a la competitividad de Sony en el mercado y a la reacción de los consumidores ante este incremento.