Impuesto a “superricos” y fondos en el extranjero 

Gobierno de Lula da Silva busca ingresos de 4800 millones de dólares 

En un movimiento audaz para reforzar las finanzas públicas de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó una norma provisional que afecta la tributación de los fondos de inversión exclusivos, también conocidos como fondos para los “superricos”. Según un comunicado oficial, el gobierno espera recaudar alrededor de 4800 millones de dólares hasta 2026 con esta medida. Además, el mandatario presentó un proyecto de ley que impondrá impuestos sobre el capital de residentes brasileños invertido en paraísos fiscales, offshores y trusts. Ambas propuestas han sido enviadas al Congreso para su evaluación.

La iniciativa sobre los fondos exclusivos prevé un impuesto del 15 al 22.5% sobre los rendimientos, aplicable dos veces al año. Esto representa un cambio significativo en la forma en que estos fondos han sido tributados hasta ahora. Anteriormente, el impuesto a la renta sólo se aplicaba al momento del rescate del capital, permitiendo a los fondos seguir generando rendimientos.

La medida llega en un momento en que Brasil está experimentando un aumento en el número de millonarios. 

Con la introducción de estos nuevos impuestos, el Ejecutivo busca reducir el déficit fiscal a cero el próximo año. Esta medida se suma al anuncio de la creación de un Ministerio de la Pequeña y Mediana Empresa, como parte de una remodelación gubernamental, que llevará el número total de ministerios a 38. El nuevo ministerio buscará facilitar el acceso al crédito y las oportunidades para pequeñas y medianas empresas, cooperativas y emprendedores autónomos.