Una carretera al borde del colapso, puentes sostenidos con troncos y estructuras arqueológicas en ruinas. Esa es la realidad que, según denunció el alcalde del distrito de Tantamayo, Rosmán Calixto Lastra, enfrenta la población de la margen derecha del valle de Huamalíes, en la región Huánuco.
El burgomaestre viajó hasta la ciudad de Huánuco para exigir la intervención urgente del Gobierno Regional (GOREHCO), al que acusó de abandonar sus responsabilidades sobre la vía departamental que une varias comunidades rurales. Según su testimonio, el tránsito se ha vuelto “altamente peligroso” desde las lluvias de marzo y abril de este año, y se habrían reportado al menos siete accidentes vehiculares en el sector de la quebrada Tamborragra.
“Las maquinarias nunca llegaron. Han pasado varios meses desde la audiencia pública en Llata donde se comprometieron con el mantenimiento semanal. No podemos esperar otra tragedia”, declaró Calixto a este medio. Afirmó además que la inacción regional pone en riesgo la vida de los pobladores y los aísla de servicios básicos y comercio.
Vías colapsadas
El alcalde sostuvo que la vía en cuestión está bajo competencia exclusiva del Gobierno Regional de Huánuco y que ni Provías ni los gobiernos locales pueden intervenir legalmente ni presupuestalmente. En ese contexto, aseguró que son las propias comunidades las que han asumido la tarea de mantener operativas las rutas, organizando faenas comunales sin maquinaria ni apoyo técnico.
Entre los puntos más críticos, mencionó los puentes de León Pampa, Gallo y Chavín de Pariarca, varios de los cuales —según indicó— han colapsado y otros apenas se sostienen con estructuras improvisadas de madera.
“El pueblo está trabajando con sus propias manos para no quedar aislado, pero eso no es sostenible. Necesitamos maquinaria pesada, ingenieros y presupuesto regional. Hasta ahora, el gobernador no ha dispuesto ninguna acción de emergencia real”, afirmó.
Patrimonio arqueológico en riesgo
Además de la situación vial, Calixto denunció el abandono progresivo de los complejos arqueológicos Piruro I y Piruro II, considerados entre los más valiosos del país y reconocidos en 2017 como candidatos a las “Siete Maravillas del Perú”.
Según explicó, en 2018 el Gobierno Regional habría recibido más de S/ 8 millones para su restauración, pero ese presupuesto fue revertido al Tesoro Público por falta de expediente técnico. En 2023, se elaboró un nuevo expediente con certificación ambiental, pero —según el alcalde— el proyecto permanece estancado.
“Es un proyecto de más de 13 millones de soles que podría dinamizar la economía local con turismo sostenible, pero no figura entre las prioridades del gobierno regional”, criticó. Afirmó también que estructuras como Susupillo y zonas de Piruro ya presentan colapsos visibles.
Impulsa reactivación turística
Pese al abandono, el alcalde destacó que Tantamayo conserva 83 centros arqueológicos distribuidos en su territorio, entre ellos Susupillo, Jipango, Mingranero y la Laguna de Carpa. Señaló que la municipalidad ha realizado mejoras en los accesos y caminos que conectan estos sitios, pese a sus limitaciones presupuestarias.
Con ese espíritu de resiliencia, anunció que el distrito celebrará su aniversario del 18 al 29 de octubre con eventos culturales, deportivos y turísticos, buscando atraer visitantes y poner en vitrina su riqueza patrimonial.
“El objetivo es mostrar al país que Tantamayo no es solo un lugar olvidado, sino un distrito con historia viva, cultura milenaria y comunidades organizadas. Invitamos a todos a conocer nuestros castillos, nuestros paisajes y nuestra gente”, concluyó Calixto.




