César Augusto kanashiro Castañeda
Desde hace tiempo, existen quienes afirman que la tecnología, y en especial la inteligencia artificial podría llegar a terminar con la tarea del contador público. Sin embargo, la misma inteligencia artificial posee una opinión diferente.
Quienes han venido pronosticando que la automatización y otros avances tecnológicos harán desaparecer al contador público no conocen la esencia de la profesión, es así que ante la pregunta sobre si desaparecerán los contadores, ChatGPT responde “que es probable que los contadores sigan siendo una parte importante del mundo empresarial y financiero en el futuro previsible, entre otras razones, porque el uso de la inteligencia artificial y la automatización puede reducir la necesidad de realizar tareas repetitivas y permitir que los contadores se centren en tareas más estratégicas¨.
Por ejemplo, el Instituto Técnico de Contadores Públicos de Colombia, expresa que muchas de las tareas repetitivas y automatizadas que se llevan a cabo durante el proceso contable, exigen un cambio, el cual viene acompañado de herramientas de la inteligencia artificial. Cita como ejemplo, los modelos de aprendizaje automático en datos que puede reducir significativamente el fraude, mejorando la confianza, la eficiencia y la precisión. La inteligencia artificial, permite la obtención de mejores resultados en tiempo real.
La inteligencia artificial puede descubrir ideas y tendencias ocultas. Puede interpretar el mejor camino para lograr una respuesta y aprender de las rutinas que obtienen un mejor resultado. Puede cargar documentos automáticamente, comprender entradas y clasificarlas en los códigos de contabilidad correctos. No duerme, no se desgasta, no comete errores¨. De esa forma, los contadores públicos pueden dedicar sus esfuerzos a la creatividad, análisis e interpretación de datos, a fin de generar un valor real para el cliente y sus negocios.
Por lo que la fusión de la Contabilidad y la inteligencia artificial están dando forma a un nuevo paradigma en la gestión financiera y está impulsando la profesión hacia una era de automatización inteligente y análisis de datos avanzados.
Una ejemplificación de los diferentes rubros en los que la profesión de contador público utiliza la
inteligencia artificial es:
– Automatización de tareas rutinarias: ingreso de datos, conciliaciones bancarias, elaboración de informes financieros, entre otros.
– Mejora de los análisis predictivos: mediante la utilización de algoritmos de aprendizaje automático, que pueden examinar patrones complejos de importantes cantidades de datos, se pude identificar tendencias, y anticipar posibles resultados.
– Detección de fraudes y optimización de auditorías: mediante la identificación de patrones de conducta anómalos y comportamientos sospechosos en operaciones financieras. Permite la comparación de modelos predefinidos con datos reales, en tiempo real, pudiendo señalar actividades potencialmente fraudulentas, alertando a los responsables de la toma de decisiones. Ello conlleva al fortalecimiento de la integridad y transparencia en las operaciones financieras.
Los contadores públicos son vanguardistas en cuanto a la utilización y aprovechamiento de la tecnología, pudiendo de esta manera, desentenderse de aspectos rutinarios y concentrarse en la creación de valor. La labor del Contador Público en el futuro estaría relacionada con la planificación fiscal, la consultoría o el asesoramiento especializado.
Destacándose las cuestiones como el análisis de datos, blockchain, automatizaciones e inteligencia artificial, ciberseguridad, nuevas competencias vinculadas con la sustentabilidad y el cambio climático y temas vinculados con el gobierno corporativo y el gerenciamiento del riesgo son hoy componentes de la formación de los contadores.
Ser contador es mucho más que saber contabilidad. Es una forma de pensar y de encarar la solución de los problemas. Es ser un profesional que sabe tanto de gestión como de control y combina, como ningún otro, estas dos facetas que se interrelacionan y se retroalimentan. El contador domina las reglas de juego de los negocios, porque conoce las normas legales y regulatorias, no solo las tributarias y societarias, sino todas aquéllas que son esenciales al derecho empresario. Es el profesional experto en medir los impactos de las operaciones en el patrimonio de las entidades y ahora también en medir los impactos de las entidades en el ambiente y en la sociedad. El contador es el que da el debido valor a las cosas, el que ayuda a poner los pies en la tierra a través de los números. Es el custodio de la salud financiera y la integridad de las compañías. Es un profesional formado para otorgar confianza, y, por supuesto, es el experto en contabilidad que, al final del día, es el lenguaje de los negocios.




