Como costumbre, los carnavaleros, confeccionan muñecos con forma de mujer, y los visten con ropas coloridas, pelucas, y les ponen el rostro de personajes conocidos
En la plaza de Quillabamba los carnavaleros dejaron atado a un poste un muñeco con el rostro de la presidenta, con su banda presidencial, y agarrando un arma de fuego, a modo de continuar su reclamo por las víctimas mortales en los enfrentamientos.
Es así que en la Ciudad Imperial, las famosas ‘Comadres’ que son elaboradas con mucho tiempo de antelación y en ellas se exageran los defectos o características de las personas a las que representan, mostrándolas extravagantes e hilarantes
Esto da paso a una verdadera fiesta llena de música, comparsas, comida y bebida típica, la misma que es proporcionada generalmente por el ‘carguyoc’ o mayordomos, quien se esmera en presentar una alegoría elaborada y bien hecha, a fin de conservar la tradición y hacerla más fuerte cada vez.




