Ignorando la crisis en Huánuco 

La región de Huánuco enfrenta una crisis sin precedentes debido a las intensas lluvias que han provocado el desborde del río Huallaga, afectando a miles de ciudadanos. En este contexto, resulta alarmante que el gobernador regional, Antonio Pulgar, planifique viajes al extranjero en lugar de atender las urgencias de su jurisdicción.

Las precipitaciones intensas registradas en los últimos días han causado el desborde del río Huallaga, afectando a seis distritos: San Rafael, Ambo, Tomaykichwa, Conchamarca, Pillco Marca y Amarilis. En la provincia de Ambo, aproximadamente 50 viviendas, un mercado de abastos y diversos locales comerciales resultaron afectados. En San Rafael, 15 viviendas y 15 hectáreas de cultivos sufrieron daños significativos. 

En el distrito de Tomaykichwa, 30 viviendas fueron afectadas, mientras que en Conchamarca más de 100 viviendas sufrieron inundaciones. En Pillco Marca y Amarilis, se registraron 20 y 10 viviendas afectadas, respectivamente. Además, la activación de quebradas provocó la interrupción de vías centrales, complicando aún más la situación. 

A pocos días del inicio del año escolar, la infraestructura educativa de Huánuco se encuentra en condiciones deplorables. El director regional de Educación, Willam Inga Villavicencio, informó que 600 locales escolares están en situación crítica, la mayoría en zonas rurales. Las aulas carecen de techos adecuados, cercos perimétricos y mobiliario esencial, poniendo en riesgo la integridad de estudiantes y docentes.

En medio de esta emergencia, la actitud del gobernador Antonio Pulgar es cuestionable. No solo no ha incumplido promesas de mejorar la infraestructura educativa, sino que ahora pretende ausentarse en momentos críticos. Además, en viajes anteriores, Pulgar no ha informado ni rendido cuentas sobre los gastos y beneficios obtenidos para la región.

Esta falta de rendición de cuentas no es exclusiva del gobernador. El alcalde provincial tampoco informa sobre sus actividades, dejando a la población en la incertidumbre respecto a la gestión de recursos y proyectos locales.​

Es imperativo que las autoridades de Huánuco prioricen las necesidades de la población. La reconstrucción de viviendas, la rehabilitación de infraestructuras educativas y la garantía de vías de comunicación seguras deben ser tareas inmediatas. Los ciudadanos merecen líderes comprometidos que enfrenten las adversidades con responsabilidad y transparencia, dejando de lado intereses personales o agendas ajenas al bienestar común.​

En conclusión, mientras Huánuco sufre las consecuencias de desastres naturales y enfrenta deficiencias en sectores clave como la educación, es inaceptable que sus autoridades eludan sus responsabilidades. La población exige y merece una gestión eficiente, transparente y comprometida con el desarrollo y la seguridad de la región.