La programación del clásico entre Universitario de Deportes y Alianza Lima, pactado para el 24 de agosto, ha desatado una tormenta de controversias que va más allá del ámbito deportivo. La proximidad de este encuentro con la fecha FIFA y la participación de Universitario en la Copa Libertadores han generado un conflicto de intereses, donde las acusaciones y defensas mutuas han escalado rápidamente, poniendo en entredicho las relaciones entre el club crema y la Selección Peruana. Cabe recordar que la Liga 1 ha tenido problemas previos con la correcta calendarización de los partidos, sumado a la tensión preexistente entre clubes grandes y la FPF.
Según el reportaje de Depor, la tensión entre Universitario de Deportes y la Selección Peruana se intensificó tras la programación del clásico ante Alianza Lima para el 24 de agosto. La controversia tomó un giro inesperado cuando Álvaro Barco, director deportivo de Universitario, criticó públicamente al técnico Óscar Ibáñez por su supuesta falta de respuesta a las comunicaciones del club. Esta situación se presenta en un contexto donde la planificación de partidos es central, y las relaciones interpersonales entre directivos y el comando técnico de la selección juega un rol clave.
La raíz del problema reside en la preocupación de Universitario por la posible merma en el rendimiento de sus jugadores clave. Barco teme que la cercanía del clásico con los compromisos internacionales y la Copa Libertadores pueda afectar negativamente su desempeño. Según sus declaraciones, los futbolistas llegarían “destruidos” al partido más importante del año, afectando también su estado físico para la selección. Esta inquietud se suma al antecedente de que Universitario tiene una base importante de jugadores convocables a la selección. El directivo cuestionó duramente a Ibáñez, acusándolo de “no jugar lealmente” con la ‘U’ al no responder sus mensajes.
Ante las acusaciones, Ibáñez respondió con firmeza, mostrando su sorpresa por las declaraciones de Barco. El técnico explicó que la dinámica de trabajo con los jugadores del medio local, previo al llamado de los futbolistas del extranjero, es una práctica establecida desde hace más de una década. Destacó además que Jorge Fossati, actual entrenador de Universitario, y Antonio García Pye, también parte del club, conocen esta dinámica por su experiencia en la Selección Peruana, lo que hace aún más incomprensible la postura de Barco. Ibáñez aclaró que la programación de los partidos es responsabilidad de la Liga 1 y no suya, deslindando cualquier intento de perjudicar a Universitario. “Es una incoherencia total que diga esto porque la programación está a cargo de la Liga, yo solo me encargo de la selección”, sentenció.
Ibáñez también reveló que había tenido un contacto previo con Barco, donde incluso lo felicitó por su retorno al club. Sin embargo, un posterior audio de Barco, involucrando a la Liga en la responsabilidad de la programación, motivó a Ibáñez a corroborar la información antes de responder. La coincidencia de esta situación con el día de un partido impidió una respuesta inmediata, lo que, sumado a las declaraciones públicas de Barco, hicieron que Ibáñez considerara innecesario responder al mensaje. El técnico insinuó la existencia de posibles intereses ocultos detrás de esta controversia, señalando que el problema principal es entre la ‘U’, Alianza Lima y la Liga 1, dejando entrever que “podría haber otros intereses detrás”. Este conflicto se da en un momento donde tres equipos peruanos participan en competiciones internacionales, algo que, según Ibáñez, debería ser motivo de celebración y no de discordia.




