Iago Aspas se suma a la celebración con un gol espectacular frente al Niza.

El fútbol, ese deporte que teje historias de leyendas y momentos imborrables, vivió anoche una de esas páginas épicas en Balaídos. Iago Aspas, el ídolo celeste, no solo se convirtió en el jugador con más partidos en la historia del Celta, sino que además lo celebró con un golazo de antología ante el Niza, demostrando que su legado sigue escribiéndose con letras de oro. La afición, entregada, fue testigo de una noche mágica que quedará grabada en la memoria de todo Vigo.

Según el reportaje de El País, el partido ante el Niza, más allá del resultado favorable de 2-1 para el Celta gracias a un gol en propia meta de Oppong, fue un tributo a la carrera de un futbolista que ha defendido con pasión y garra los colores de su equipo. El golazo de Aspas, un zurdazo imparable tras controlar el balón con el abdomen, fue la guinda del pastel en una noche llena de emociones.

El encuentro, marcado por la expulsión de Clauss en la primera mitad, permitió al Celta dominar el juego y controlar el ritmo del partido. Pero fue la magia de Aspas la que realmente encandiló a los presentes. El internacional español, cuatro veces ganador del Trofeo Zarra, superó el récord de Manolo Rodríguez, ‘O Gran Capitán’, quien ostentaba la marca desde hacía más de cuatro décadas. Su debut con el primer equipo se remonta al 8 de junio de 2008 frente al Salamanca. Sin embargo, fue en la campaña siguiente, con un doblete frente al Alavés, cuando se consagró como una pieza fundamental del equipo, ayudando a evitar el descenso a Segunda División B. Aspas, con contrato hasta junio de 2026, ha marcado 216 goles en sus 16 temporadas como celeste.

Tras el pitido final, Balaídos se convirtió en un escenario de homenaje y reconocimiento. Un espectáculo de drones iluminó el cielo de Vigo, repasando los momentos más destacados de su trayectoria. La emoción era palpable en las gradas, con lágrimas y aplausos que resonaban en cada rincón del estadio. Aspas, acompañado de su familia, vivió un momento inolvidable que culminó una noche para la historia del Celta.