Una docente fue víctima del hurto de su teléfono celular Samsung Galaxy J7 blanco, en el interior de la institución educativa Marino Meza Rosales, ubicada en Llicua Baja.
La agraviada afirmó que cuando presentaba algunos documentos propios de su trabajo en la sala de profesores, un amigo de lo ajeno habría aprovechado un descuido de ella para sustraer sigilosamente el equipo que se encontraba guardado dentro de su cartera.
El hecho fue denunciado ante la policía y Ministerio Público, cuyos representantes investigan para dar con la identidad del ladrón que andaría suelto dentro de la institución educativa. En tanto, los investigadores ya tendrían identificado al sospechoso.




