Hundimiento del terreno amenaza infraestructuras urbanas en EE.UU., advierte estudio científico

Investigación publicada en la revista Nature Cities alerta sobre los riesgos estructurales y sociales causados por la subsidencia en ciudades densamente pobladas.


Un estudio de la Universidad Virginia Tech, publicado en Nature Cities, reveló que al menos 34 millones de personas en Estados Unidos viven en zonas afectadas por un hundimiento progresivo del terreno. Este fenómeno, conocido como subsidencia, representa un riesgo creciente para edificaciones, carreteras y redes de servicios básicos.


La investigación analizó datos satelitales para evaluar la deformación vertical del suelo en áreas urbanas. Se concluyó que el hundimiento es causado principalmente por la extracción intensiva de aguas subterráneas, el crecimiento urbano descontrolado y las condiciones de sequía asociadas al cambio climático.


Ciudades en riesgo y causas estructurales
Houston lidera la lista con desplazamientos de hasta 10 milímetros por año, especialmente en zonas cercanas a la costa del Golfo. También se identificaron subsidencias en Nueva York, Chicago, Denver, Las Vegas y Washington D.C., con tasas más moderadas pero acumulativamente peligrosas.


La extracción de agua subterránea aparece como el principal desencadenante. “Cuando los acuíferos colapsan, el suelo se hunde de forma irreversible”, explicó Leonard Ohenhen, autor principal del estudio.

Impacto climático y consecuencias urbanas
El informe vincula el cambio climático con una reducción sostenida del agua subterránea por sequías prolongadas. Estas condiciones, combinadas con una creciente demanda hídrica, agravan la subsidencia, incluso en ciudades alejadas del mar como Denver y Las Vegas.


Los efectos del hundimiento incluyen la formación de grietas, colapso parcial de estructuras y una mayor exposición a inundaciones, como ocurrió en marzo de 2023 en el canal de Washington durante una marea alta.


Medidas urgentes y propuestas
Los investigadores recomiendan establecer sistemas de monitoreo permanente y revisar las prácticas de extracción de agua. También proponen aplicar tecnologías para mejorar el uso eficiente del recurso hídrico en zonas urbanas e industriales.


El informe subraya que, sin una intervención oportuna, los daños estructurales podrían multiplicarse en los próximos años.