La Amazonía peruana se encuentra en luto tras el trágico choque entre el buque B.A.P. ‘Ucayali’ de la Marina de Guerra del Perú y la plataforma fluvial ‘Manatí’, propiedad de la empresa Perenco. El lamentable incidente, ocurrido en las aguas del río Napo y Amazonas, ha dejado un saldo devastador de dos fallecidos, un tripulante desaparecido y 30 personas rescatadas. Este suceso pone de manifiesto los desafíos de la navegación fluvial en la región, donde factores como la variabilidad del cauce de los ríos y las condiciones climáticas extremas pueden aumentar los riesgos.
Según la investigación publicada por El Comercio, la Marina de Guerra del Perú activó de inmediato un operativo de búsqueda y rescate tras la colisión, movilizando unidades navales que navegaban en convoy en la zona del siniestro.
La institución naval ha desplegado una importante cantidad de recursos, incluyendo medios aéreos, embarcaciones fluviales y equipos de buzos especializados. El objetivo primordial es intensificar las labores de localización del tripulante desaparecido y ampliar la cobertura de la búsqueda en las inmediaciones del lugar del accidente, ocurrido este viernes 2 de mayo. La rápida respuesta de la Marina subraya la importancia de contar con protocolos de emergencia eficientes en áreas remotas como la Amazonía.
El B.A.P. ‘Ucayali’, según información de la Marina, cumple una función vital en la región amazónica. Esta embarcación se dedica a misiones de acción social, llevando apoyo y servicios a comunidades alejadas, además de participar en actividades de instrucción para el personal naval. Este tipo de buques son esenciales para el desarrollo y la presencia del Estado en una zona tan vasta y compleja.
La Marina de Guerra del Perú ha expresado su profundo pesar por la irreparable pérdida de sus tripulantes, extendiendo sus condolencias a las familias y compañeros de armas. La institución ha asegurado que brindará todo el apoyo necesario a los deudos en estos momentos difíciles. Además, se ha dispuesto el inicio de una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del siniestro.
Las autoridades competentes se encargarán de determinar si el accidente fue provocado por una falla humana, un problema técnico en las embarcaciones involucradas o por factores ambientales adversos. El resultado de esta investigación será fundamental para prevenir futuros incidentes y mejorar la seguridad de la navegación fluvial en la Amazonía.




