Policías y serenos que realizaban un patrullaje integrado por la avenida Juan Velasco Alvarado, altura del recreo Otorongo en Cayhuayna, observaron a lo lejos un Tico guinda que circulaba de manera sospechosa, lo que los llevó a intervenir. Sin embargo, los dos ocupantes del vehículo optaron por huir con dirección a la avenida Brasil, haciendo caso omiso a las señales de detención emitidas por las sirenas y el altavoz de los agentes.
En respuesta al ataque de los presuntos delincuentes, que operarían bajo la modalidad de raqueteros, un suboficial de la Policía, Ramiro León Alcedo, realizó disparos al aire para detener la fuga, pero el Tico continuó su recorrido hasta llegar a la carretera hacia el distrito de San Francisco de Cayrán, donde finalmente se despistó en una pendiente cerca del poblado de Huancachupa.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron el vehículo con el motor apagado, y en el asiento del copiloto hallaron una batería de vehículo marca BESTE-35D, que presuntamente habría sido sustraída de otro automóvil. Los ocupantes del Tico huyeron del lugar, y la unidad fue trasladada a la comisaría de Cayhuayna, donde permanecía hasta la noche.
Según información de fuentes policiales, ninguna persona acudió a reclamar la unidad, que sufrió abolladuras debido al despiste por la excesiva velocidad con la que circulaba. La intervención policial se realizó tras recibir alertas de vecinos sobre delincuentes a bordo de un Tico guinda que estaban robando al paso.




