Pareciera que seguimos huérfanos de autoridades. Por un lado, un gobernador que ya está alistando maletas, no tiene tiempo para gestionar un terreno para el nuevo hospital de EsSalud. Por otro lado, tenemos congresistas traidores a los intereses del pueblo y solamente leales a los intereses mezquinos de la señora Keiko. Tristemente, a nuestras autoridades les importa un rábano si Huánuco tiene un nuevo hospital o no para sus más de 100 mil asegurados.
A eso se suma las suspicaces inspecciones realizadas por funcionarios de Lima, que cada vez imponen más requisitos. Esto no tendría nada malo si se tratara de cumplir las normas, pero más parece que buscan una “tajada de la torta”. Ante esto, familia González Ruiz, propietaria del fundo San Roque, por su educación y formación ha aclarado que no van a permitir ningún tipo de actos de corrupción en dicha compra.
Son más de dos años que se ha elegido el terreno y se tiene el visto bueno de los dueños, pero no hay apoyo político de nadie y es muy probable que esta oportunidad de compra se vuelva a perder, como sucedió hace algunos años, cuando un grupo de médicos de dicha institución se opuso a la compra de un terreno cerca al club Lawn Tennis.
El hecho que Alfredo Paredes diga que: “Depende de esta noche de mis sueños, si el sueño va bien les apoyaré, si mi sueño sale mal lo lamentaremos”, es una burla total a este pueblo y a los asegurados. Aparentemente este señor Paredes está ebrio de poder y soberbia. Tal vez piensa que puede seguir haciendo lo que le da gana y sus acciones no van a tener ninguna repercusión o consecuencia. ¿Acaso no podemos contagiarnos de lo que hicieron los productores paperos y propiciar un paro contundente de todos los sectores para exigir se concrete la compra del terreno? Basta de seguir siendo atendidos en los pasillos, en habitaciones tugurizadas, cuyo personal hace lo imposible para calmar el dolor de la gente enferma en el actual hospital que hace tiempo ya colapsó. Basta de que se sigan pisoteando nuestros derechos. Pedimos a nuestros lectores, a Huánuco, que cada familia se una. Al menos debe haber un asegurado en cada hogar, por lo que esto nos compete y afecta a todos. Solo una protesta contundente conseguirá arrancarle a este Gobierno su atención y el cumplimiento de nuestros derechos, de lo contrario pasarán los años y los asegurados continuarán siendo mal atendidos por las limitaciones propias de la actual infraestructura.
La Constitución establece que sin llegar a la violencia el pueblo debe exigir mediante la fuerza que se respeten nuestros derechos: educación, salud, transporte, etc. que tiene el Gobierno por obligación, dar a la población.



