A un año de cumplirse el confinamiento por la COVID-19, Vladimir Santiago Espinoza, gerente de la Cámara de Comercios e Industrias de Huánuco, manifestó que la cuarentena generó una pérdida económica superior a 2 mil millones de soles. “Fue un año penoso para la economía”, puntualizó.
Además, indicó que el 10 % de las actividades económicas formales quebraron. Este porcentaje representa 400 negocios de diferentes rubros. Asimismo, dijo que la informalidad se incrementó en un 15 %, “Muchos empresarios cambiaron de giro y otros se fueron a la quiebra”, puntualizó.
Contrario a esto, los servicios de entrega a domicilio crecieron durante el confinamiento, pero la mayoría aún operan en la informalidad. “Solo cinco empresas dedicadas a este rubro son formales. Lo mínimo que deben tener para ser formales es el registro tributario”, precisó.
Según el economista, los negocios que quebraron en este período son los del rubro de diversiones y consultorías que operan dentro de la zona urbana de la ciudad. Además, los agroindustriales, a razón que sus nichos de mercados están ubicados en el exterior, y las restricciones postergaron la transacción comercial.
Precisó Santiago Espinoza que Reactiva Perú y Pague Mype solo alcanzó al 10 % de las empresas formales, mientras que las prórrogas tributarias llegaron a la totalidad de los empresarios. “El apoyo del Estado fue insuficiente para reactivar la actividad económica”, apuntó.
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