La Novena Cuadrilla del Señor de Burgos, perteneciente a la hermandad católica huanuqueña, celebró esta semana sus 25 años de vida institucional, con una misa en la Catedral de Huánuco y actividades conmemorativas.
Según declaraciones brindadas a El Diario Ahora, los integrantes de la cuadrilla destacaron que el grupo ha desarrollado acciones sociales sostenidas en más de 50 comunidades de la región, muchas de ellas ubicadas en zonas rurales de difícil acceso.
El fundador de la cuadrilla, Javier Sumillo, recordó que la agrupación fue creada oficialmente el 20 de agosto del año 2000, aunque su labor solidaria ya se había iniciado años antes. “Nos reuníamos con un grupo grande de hermanos, y tras varios intentos, formalizamos la Novena Cuadrilla con el objetivo de ayudar al prójimo y mantener viva la devoción al Señor de Burgos”, afirmó.
Durante los 25 años de funcionamiento, miembros de la cuadrilla indican haber organizado campañas navideñas, entrega de medicinas y víveres, y apoyo a parroquias y sacerdotes de zonas altoandinas.
“Incluso en la pandemia salimos a llevar ayuda a lugares como Cayrán o Llicua. Gracias a Dios, nadie del grupo se contagió, y pudimos llegar donde nadie podía moverse”, declaró Miguel Baldeón, actual jefe de la cuadrilla.
Grupo se sostiene con donaciones personales
Consultado por este medio, Baldeón explicó que la Novena Cuadrilla no cuenta con financiamiento institucional, por lo que su trabajo se sostiene principalmente mediante aportes voluntarios de los propios miembros. “Reunimos nuestros fondos entre todos. Sabemos que la situación económica es difícil, pero eso no nos ha detenido”, afirmó.
Asimismo, señaló que algunas organizaciones religiosas como el Grupo de Oración Misión del Cielo han contribuido con la logística de ciertas campañas. “Gracias a ellos, pudimos ampliar la cobertura y llegar a más familias. Aún así, el 80% del trabajo lo cubrimos entre nosotros”, sostuvo.
Según indicó, el grupo cuenta actualmente con 72 miembros activos y con una red de colaboradores externos que no pertenecen formalmente a la hermandad, pero que participan de las acciones sociales. “Hay mucha gente que quiere ayudar, pero no necesariamente unirse a la hermandad. Por eso hemos creado un esquema más abierto: el Grupo Noveno”, explicó Baldeón.
A estas iniciativas se han sumado también espacios informales como un grupo de amistad deportiva y la Cofradía del Negrito, promovida por jóvenes que desean mantener las tradiciones culturales y religiosas de Huánuco.
Invocan a mantener la fe
Durante la ceremonia, los representantes de la cuadrilla reiteraron su compromiso de mantener el vínculo con la comunidad, especialmente en contextos de necesidad. “Cuando vemos la sonrisa de un niño al recibir un presente, sabemos que todo vale la pena”, expresó el subjefe Ítalo Ponce, quien también forma parte del equipo desde sus primeros años.
El fundador Javier Sumillo aprovechó la ocasión para dejar un mensaje de reflexión espiritual. “La gente acude al Señor de Burgos solo en octubre o en las crisis. Pero debemos buscarlo todo el año, en la alegría y en la tristeza. Hay que reconciliarnos con Dios también en los buenos momentos”, manifestó.
Asimismo, invitó a la población huanuqueña a sumarse a las actividades de la festividad del Señor de Burgos que se celebrará en octubre. “No es necesario ser parte de la hermandad. Lo importante es ayudar al prójimo, más allá del hábito o del nombre que se lleve”, afirmó.
El dato
La ceremonia culminó con una exhortación de los organizadores para que nuevas generaciones se sumen al trabajo solidario. “Nuestro sueño es que estos 25 años se conviertan en 50 o más, mientras el Señor lo permita”, concluyó Baldeón.




