Según diversas voces locales, el evento, que congrega cada año a miles de visitantes en zonas como Viña del Río y la laguna, está ocasionando acumulación masiva de residuos sólidos, caos vehicular y una notoria afectación al río Higueras, uno de los principales afluentes de la región.
Colectivos ciudadanos han expresado que la falta de planificación y la ausencia de un plan de manejo de residuos agravan la situación cada año. Las calles se ven bloqueadas, los accesos peatonales son restringidos y los desechos terminan arrastrados por el agua, afectando no solo la estética urbana, sino también la salud pública. La acumulación de basura y el desorden han llevado a cuestionar la verdadera utilidad de la feria para la comunidad.
Feria de la laguna: más que un espacio festivo, un foco de contaminación
El evento realizado en la laguna y alrededores de Viña del Río, lejos de ofrecer una experiencia ordenada y sostenible, ha sido señalado como un factor que empeora la contaminación en Huánuco. Según ambientalistas, la feria deja toneladas de desechos plásticos, restos de alimentos y material publicitario que no cuentan con una adecuada disposición final. Esta situación provoca el deterioro de zonas verdes y la obstrucción de canales naturales de agua.
De acuerdo con los colectivos, la situación no solo refleja un problema de limpieza, sino también una falta de transparencia sobre el destino de los ingresos y el verdadero beneficio que deja la feria a la ciudad. Hasta el momento, no se ha presentado públicamente un balance detallado que indique el impacto económico o social positivo que justifique el evento en su actual formato.
El activista aclaró que no está en contra de las ferias culturales o económicas, pero insistió en que se requiere un plan estratégico serio, elaborado con participación ciudadana y enfocado en la sostenibilidad. Asimismo, reiteró que Huánuco no puede seguir soportando eventos que prioricen ganancias económicas sin un manejo ambiental responsable.
Dato:
En medio de esta problemática, Nilo Domínguez, miembro del colectivo ambiental de Huánuco, expresó su indignación y exhortó al alcalde Antonio Jara a recorrer personalmente el puente Tingo para observar la situación real de la ciudad. Según Domínguez, el alcalde debería dejar el vehículo oficial y caminar a pie para sentir “el verdadero olor y la realidad” que enfrenta la población.




