Huánuco en alerta: Venta callejera de chips se expande en medio de ola de extorsiones y atentados

En Huánuco crece la preocupación ciudadana por la aparente venta informal e irregular de chips (SIM) en la vía pública, una práctica que se estaría extendiendo en calles y esquinas de alta afluencia. Vecinos reportan que personas ofrecen chips de diversos operadores —como Movistar, Entel y Bitel— sin garantías ni procedimientos formales, entregándolos a compradores que se acercan por rapidez o facilidad, al margen de los canales autorizados.


Este escenario se estaría dando en medio de la creciente ola de extorsiones y atentados de bandas criminales en Huánuco, lo cual estaría generando nerviosismo en la población, ya que los chips que usan para estos tipos de actos ilícitos estarían a su disposición.


La modalidad genera desconfianza porque, además de exponer a los usuarios a posibles sanciones, abre una puerta peligrosa: la compra de chips sin control podría facilitar el uso de líneas telefónicas en actividades ilícitas. Diversas voces en la ciudad advierten que parte de estos chips, al no contar con trazabilidad clara o ser activados de forma irregular, terminarían siendo utilizados por bandas dedicadas a la extorsión u otros delitos que se ejecutan mediante llamadas o mensajes desde números difíciles de rastrear.


Mientras el comercio callejero persiste, la población pide medidas concretas para recuperar el control en espacios públicos y reducir los riesgos asociados a esta práctica. La preocupación no solo se centra en el acto de venta, sino en el impacto que puede generar en la seguridad cotidiana: llamadas amenazantes, suplantación, fraudes y activaciones con datos no verificados que terminan afectando a víctimas y también a usuarios que, sin saberlo, adquieren un chip comprometido.


Desde el sector telecomunicaciones se ha reiterado que la venta indiscriminada de chips en la calle es ilegal y que la ciudadanía debe evitar adquirirlos en estas condiciones. La advertencia se enfoca en un principio básico: la línea telefónica debe estar asociada a una identificación válida y registrada por canales formales, con verificación correspondiente. Comprar un chip en la vía pública, sin comprobantes ni registro adecuado, no solo expone al usuario a problemas posteriores, sino que contribuye a mantener una cadena informal que puede ser aprovechada por redes delictivas.


En esa línea, se recordó que el control y la regularización del servicio incluye acciones de supervisión y fiscalización por parte de las entidades competentes. Además, se alertó sobre medidas de bloqueo o “apagones” que pueden recaer sobre líneas de procedencia sospechosa o con registro irregular, afectando directamente el funcionamiento del equipo donde se utiliza el chip. Es decir: quien compra un chip en la calle puede terminar perdiendo el servicio, quedando incomunicado y sin posibilidad inmediata de reclamo formal.


Ante el avance de esta modalidad, ciudadanos solicitaron a la Policía Nacional intensificar patrullajes en zonas donde se habría detectado esta venta informal, a fin de identificar a quienes comercializan chips sin autorización y proceder con decomisos, cuando corresponda. La demanda apunta a una respuesta preventiva y sostenida, no solo operativos aislados, debido a que el comercio callejero se desplaza con facilidad y suele reactivarse en nuevos puntos.