Huánuco se ha convertido en un lugar de origen, tránsito y destino de trata de personas. Solo en 2017 la fiscalía ha registrado 29 denuncias de víctimas y desde 2012 se ha registrado 165 denuncias.
En 2015 la Fiscalía recibió 51 denuncias y en 2016, 46 denuncias. Pero estas cifras no reflejan la magnitud del problema pues las víctimas en su mayoría mujeres no denuncian por vergüenza o miedo.
La situación de pobreza hace proclive a Huánuco como zona de captación de mujeres para explotación sexual y laboral (trabajo doméstico). En su mayoría son adolescentes captadas con falsas ofertas de trabajo en periódicos, kioscos y otros.
Las ciudades de Huánuco y Tingo María son zonas de captación y traslado, de aquí las víctimas son llevadas a Lima, Moquegua, Puerto Maldonado, Madre de Dios, Oyón, Aguaytía y Satipo. También es lugar de destino porque las víctimas son explotadas en bares en Huánuco, Panao, Chaglla, Tingo María y Aucayacu.
Este problema no es frenado por diversos factores. En Huánuco el Gorehco ni los municipios asignan recursos para luchar contra la trata de personas, tampoco hay programas implementados, hay una deficiente atención a las víctimas y persecución del delito, falta de articulación interinstitucional, entre otras debilidades que recoge el Plan Regional de Lucha Contra la Trata de Personas 2018-2021 que fue aprobado por el Gobierno Regional para su implementación.




