Huánuco, ciudad insegura

Con mucha preocupación escribimos esta columna, pues la ciudad de Huánuco se ha convertido en una más de las ciudades inseguras que tiene el país. Los motivos son muchos, desde desocupación y falta de trabajo, pero sobre todo, la desidia de las autoridades. Son varios años que el Gobierno Regional de Huánuco mece y mece a la municipalidad y ciudadanos de los distritos de Amarilis y Pillco Marca y no les entrega las cámaras de videovigilancia. Simplemente, no les importa hacerlo. Recordemos que la ejecución de dichas licitaciones viene de la gestión de Luis Picón. Es inaudito que, hasta el momento, estos distritos no tengan sus respectivos sistemas de cámaras de videoseguridad.

Nuevamente la catastrófica gestión de Juan Alvarado acapara la atención debido a que tiene gran responsabilidad de lo que está sucediendo en nuestra ciudad. El aumento de la violencia e inseguridad se ha incrementado alarmantemente. La violencia es extrema y un gran ejemplo de ello es lo sucedido con el ingeniero Jonathan Romero es atemorizante. El joven profesional asistió a una reunión social en una discoteca, donde bebió licor y disfrutó de la compañía de sus amigos. El joven salió de la discoteca y nunca llegó a su casa.

Lo último que se sabe es que se despidió de sus amigos, para luego tomar un trimóvil y desaparecer, literalmente.

Los familiares hicieron lo imposible para tratar de encontrarlo. Solicitaron videos de las cámaras de vigilancia de toda la zona de la Colectora, penosamente, muchos vecinos, han rechazado el brindar las imágenes. Aducen que tienen temor a involucrarse en alguna denuncia, más aún cuando delincuentes estén involucrados.

Por un lado, las discotecas están siendo lugares ideales para pepear y asaltar a distraídos e incautos “don juanes”. Y ni qué decir de los vehículos que hacen servicio de taxi de media noche, obviamente no todos, pero un gran porcentaje de estos vehículos, tanto trimóviles como autos, se están prestando a asaltar y cogotear a sus pasajeros.

Este asesinato nos deja un mensaje qué debemos preocuparnos de cuidarnos y cuidar a nuestras familias. Las calles se han vuelto muy peligrosas y si son en altas horas de la madrugada peor, por lo general no hay policías ni serenazgo. Peor aún, las cámaras de videovigilancia no funcionan. Y no es que no funcionen por falta de presupuesto, sino por incapacidad, desidia, poco amor a Huánuco.