La creciente ola de extorsiones en Huánuco alcanzó un nuevo nivel de violencia la noche del lunes, cuando desconocidos a bordo de una motocicleta detonaron un artefacto explosivo en el frontis de un hostal del jirón San Martín, en pleno centro de la ciudad. Tras la explosión, los atacantes dejaron un manuscrito con amenazas dirigidas a los propietarios del establecimiento.
El estallido causó daños materiales significativos en la fachada del hostal, rompiendo ventanas y puertas, y generando pánico entre los huéspedes y residentes de la zona. Afortunadamente, no se reportaron heridos. La Policía Nacional del Perú (PNP) llegó al lugar para acordonar la zona y recolectar evidencias, incluyendo el manuscrito dejado por los delincuentes.
Este incidente se suma a una serie de ataques similares en la región. En enero de 2024, un presunto extorsionador identificado como Yordan Aquilino, de 25 años, perdió varios dedos de la mano al intentar detonar un explosivo en la vivienda de un empresario en Huacrachuco. El sujeto fue detenido junto a su cómplice y ambos enfrentan cargos por extorsión y tentativa de homicidio .
Además, en noviembre de 2024, el conocido empresario local apodado «Rey de las zapatillas» fue víctima de amenazas por parte de extorsionadores que dejaron explosivos en la puerta de su negocio, exigiendo el pago de sumas elevadas para garantizar su seguridad .
La situación en Huánuco refleja una tendencia preocupante a nivel nacional. Según informes, entre 2021 y 2024, los casos de extorsión en Perú aumentaron en un 379.62%, con bandas criminales como el Tren de Aragua expandiendo su presencia en diversas regiones del país.
Las autoridades locales han intensificado los operativos para combatir esta ola de criminalidad, pero la población exige medidas más efectivas y una respuesta contundente para garantizar su seguridad. Mientras tanto, los empresarios y comerciantes de Huánuco viven en constante temor, enfrentando amenazas que ponen en riesgo no solo sus negocios, sino también sus vidas.




