Las autoridades ambientales intervinieron un campamento clandestino en el Área de Conservación Ambiental “Bosque de Primavera”, donde constataron la pérdida de al menos 15 hectáreas de humedales, en un operativo destinado a frenar la expansión agrícola ilegal en la región Huánuco.
Según la información oficial, la Dirección de Medio Ambiente de la Policía Nacional del Perú (PNP), en coordinación con la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Leoncio Prado y la Fiscalía Provincial Especializada en Materia Ambiental (FEMA), ejecutó la acción en el marco de las labores de la Mesa Regional de Control y Vigilancia Forestal y de Fauna Silvestre (MRCVFFS).
Autoridades confirman deforestación y riesgo ambiental
Durante el recorrido, los especialistas confirmaron la deforestación de 15 hectáreas de humedales, ecosistema calificado como altamente vulnerable. De acuerdo con los reportes, la tala y quema de árboles buscaba abrir terreno para cultivos de arroz a gran escala, práctica que amenaza la estabilidad ambiental y la biodiversidad del área.
En aplicación del Decreto Legislativo N.° 1220, que regula la interdicción de actividades ilegales en el ámbito forestal, las autoridades procedieron al desmantelamiento del campamento, neutralizando equipos y accesorios utilizados en la tala de árboles. Según la PNP, la medida impide que los invasores continúen con la devastación en el “Bosque de Primavera”.
Mesa de Control anuncia continuidad de operativos
Las instituciones involucradas destacaron que la intervención busca frenar la expansión de invasiones agrícolas que ponen en peligro la conservación del bosque. La Mesa Regional de Control y Vigilancia Forestal y de Fauna Silvestre anunció que continuará promoviendo operativos similares con el objetivo de prevenir nuevas pérdidas de cobertura boscosa y enfrentar la tala ilegal en distintos puntos de Huánuco.
De acuerdo con la ATFFS, el “Bosque de Primavera” cumple un rol fundamental en la regulación hídrica y sirve como refugio para diversas especies de fauna. Su afectación, advirtieron, genera un impacto directo tanto en la biodiversidad como en las comunidades que dependen de estos ecosistemas para garantizar servicios ambientales como agua y fertilidad del suelo.




