Una operación antidrogas de gran envergadura fue ejecutada en la sierra de Huánuco por agentes de la Dirección Antidrogas (DIRANDRO) de la Policía Nacional del Perú, quienes lograron ubicar y destruir 37,600 plantas de marihuana en zonas rurales de difícil acceso, además de decomisar 1.4 toneladas del estupefaciente ya procesado.
De acuerdo con información oficial proporcionada por la PNP, el operativo se desarrolló entre el 3 y el 13 de noviembre, y tuvo como escenario el distrito de Pinra, en la provincia de Huacaybamba. La intervención fue liderada por el coronel PNP Godofredo Pérez Díaz, quien estuvo al mando de un equipo de 17 efectivos especializados en operaciones contra el tráfico ilícito de drogas.
Según estimaciones difundidas por la Policía, el golpe al narcotráfico representaría una pérdida económica de 970,820 soles para las redes criminales involucradas. Las plantas y el material intervenido fueron incinerados in situ, bajo protocolo policial, luego de ser geo-referenciados y registrados para efectos de investigación.
Según el reporte oficial, además de la erradicación de cultivos ilegales, los agentes encontraron 1,467.2 kilogramos de marihuana seca, ya procesada y embalada, lista para su distribución en el mercado negro. Este hallazgo, según indicó la DIRANDRO, demuestra que la zona era utilizada como centro de acopio y procesamiento, y no solo como área de cultivo.
Durante el operativo, no se reportaron enfrentamientos ni detenciones. Sin embargo, la Policía informó que se están desarrollando acciones de inteligencia complementarias para identificar a los presuntos responsables del sembrío y tráfico de la droga.
“La zona intervenida corresponde a áreas de difícil acceso, con patrullajes de hasta ocho horas a pie, lo que ha requerido un despliegue logístico considerable”, detalló una fuente policial vinculada a la operación.
La marihuana fue incinerada bajo custodia policial, siguiendo los lineamientos del Ministerio del Interior para la destrucción segura de sustancias ilícitas. Las cenizas y el lugar fueron documentados fotográficamente como parte del expediente investigativo que se remitirá al Ministerio Público.
Fuentes policiales vinculadas a la investigación señalaron que el distrito de Pinra ha sido identificado como zona de riesgo alto para el cultivo de marihuana y posible paso de otras sustancias ilícitas, debido a su ubicación geográfica estratégica y baja presencia estatal.
Aunque no se han revelado detalles sobre las rutas de salida de la droga, la DIRANDRO no descartó que los estupefacientes incautados tuvieran como destino final zonas urbanas de Lima, Trujillo o el extranjero, lo cual es materia de indagación en curso.
El operativo fue coordinado como parte de un plan de interdicción en zonas altoandinas y selváticas, donde bandas dedicadas al cultivo de marihuana operan aprovechando la topografía accidentada y la limitada vigilancia territorial.




