El ecosistema de la inteligencia artificial generativa sigue reconfigurándose, y esta semana nos presenta un claro ejemplo de ello. Una *start-up* que prometía revolucionar la interacción con la tecnología, **Humane**, ha llegado a un acuerdo para vender partes sustanciales de su negocio a HP por 116 millones de dólares. Este movimiento marca un giro inesperado para la empresa detrás del Ai Pin, un dispositivo que aspiraba a desafiar el dominio del *smartphone*.
Adquisición tecnológica
Según el reportaje del New York Times, HP planea adquirir las “capacidades de IA” de Humane, incluyendo su plataforma de software, propiedad intelectual, patentes y sumar a sus filas a una parte de sus empleados. Este acuerdo implicará el cese de operaciones del Ai Pin, un anuncio que la propia Humane comunicó a sus usuarios.
El acuerdo pone fin a un ambicioso proyecto tecnológico con grandes aspiraciones. El Ai Pin, un dispositivo portátil con un precio de 699 dólares, fue objeto de una intensa campaña de promoción. Desde presentaciones en la Semana de la Moda de París, donde fue lucido por supermodelos, hasta una charla TED, Humane apostó fuerte por su producto estrella. La empresa, fundada por Imran Chaudhri y Bethany Bongiorno, ex empleados de Apple, recaudó 240 millones de dólares de inversores de renombre, incluyendo a Marc Benioff (CEO de Salesforce) y Sam Altman (CEO de OpenAI), alcanzando una valoración de 850 millones de dólares antes de su lanzamiento al mercado. Sin embargo, el recorrido comercial del Ai Pin resultó ser mucho más difícil de lo previsto.
La visión de Chaudhri y Bongiorno era crear un dispositivo que se acoplara a la ropa y permitiera a los usuarios interactuar mediante comandos de voz y una proyección láser sobre la mano, con el objetivo de reducir el tiempo dedicado a las pantallas de los *smartphones*. Este concepto, que buscaba ofrecer una alternativa más intuitiva y menos intrusiva, no logró conectar con el mercado.
Desde su lanzamiento en la primavera pasada, el Ai Pin se enfrentó a críticas generalizadas. Los analistas señalaron la imprecisión y lentitud de la IA, así como problemas de sobrecalentamiento de la batería. Las expectativas de Humane de vender 100.000 unidades en su primer año se vieron frustradas al recibir tan solo 10.000 pedidos. Incluso, la empresa llegó a advertir a sus clientes sobre el riesgo de incendio de las fundas de carga. En un intento por salvar la situación, Humane contrató a un banco de inversión con el objetivo de vender la empresa o, al menos, obtener nueva financiación, aspirando a una valoración superior a los 1.000 millones de dólares. A finales de este mes, los dispositivos dejarán de funcionar y los datos de los usuarios serán eliminados, según la empresa.
Por su parte, HP, que vende alrededor de 53 millones de ordenadores al año, busca integrar capacidades de inteligencia artificial en sus portátiles para mejorar su funcionalidad. La compañía ya colaboró con Microsoft en el desarrollo de la línea de ordenadores con IA Copilot+ PCs. La adquisición de la tecnología de Humane representa una pieza clave en la estrategia de HP de convertirse en una empresa centrada en la experiencia del usuario. Los empleados de Humane se integrarán en HP IQ, un nuevo laboratorio de innovación enfocado en desarrollar un ecosistema inteligente a través de los productos y servicios de la empresa. Tanto Chaudhri como Bongiorno se unirán a HP, así como la mayoría de los empleados de la *start-up*.
Enrique Lores, presidente y CEO de HP, declaró en noviembre que la compañía está invirtiendo e innovando agresivamente en nuevas capacidades y software impulsados por la IA, con el objetivo de ofrecer tecnología de vanguardia basada en la inteligencia artificial. La adquisición de Humane se alinea con esta visión, permitiendo a HP acelerar su desarrollo en este campo y mejorar la experiencia del usuario en sus productos.




