Hospital oncológico: Sociedad civil exige mesa de diálogo por dudas sobre el terreno donde se construirá

La construcción del hospital oncológico para la región Huánuco ha generado un nuevo escenario de debate público. Aunque existe consenso sobre la urgencia de contar con este establecimiento especializado, representantes de la sociedad civil han planteado observaciones técnicas y cuestionamientos sobre el proceso de socialización del proyecto impulsado por el Gobierno Regional.

Jhon Nalvarte, presidente de la Coalición Ciudadana por la Dignidad de la Región Huánuco, sostuvo que su organización no se opone a la ejecución del hospital. Por el contrario, afirmó que respaldan la iniciativa, pero demandan información clara, sustento técnico y garantías de que la infraestructura proyectada responderá a las necesidades presentes y futuras de los pacientes oncológicos.

El proyecto contempla la construcción del hospital en un terreno de aproximadamente 18 mil metros cuadrados, ubicado donde anteriormente funcionó el hospital de contingencia y un área contigua al vivero de la Dirección Regional Agraria. Según Nalvarte, la principal preocupación radica en si ese espacio será suficiente para asegurar una expansión futura y la implementación de servicios altamente especializados.

Cuestionamientos técnicos

Uno de los puntos centrales del debate es la dimensión del terreno propuesto. La coalición advierte que menos de dos hectáreas podrían resultar limitadas para un hospital oncológico de mediana o alta complejidad, especialmente considerando la necesidad de áreas técnicas especializadas como radioterapia.

Nalvarte señaló que un hospital de este tipo requiere infraestructura compleja, incluyendo la construcción de un “búnker” para equipos de radiología y radioterapia. En caso de que el terreno resulte reducido, estas instalaciones tendrían que edificarse en subsuelo, lo que podría incrementar costos y generar limitaciones operativas a largo plazo.

Como alternativa, se mencionó un terreno ubicado en el fundo Roque González, en el sector La Esperanza, donde existirían 22 hectáreas disponibles. Según lo expuesto, entre cinco y ocho hectáreas podrían destinarse al hospital, permitiendo mayor capacidad de crecimiento y planificación estratégica. Nalvarte afirmó que en su momento los propietarios mostraron disposición para la venta, aunque el proyecto no prosperó por factores que calificó como anómalos.

La discusión, por tanto, no gira en torno a la necesidad del hospital —aspecto en el que existe coincidencia— sino en torno a su adecuada planificación territorial y sostenibilidad en el tiempo.

Ausencia de autoridades

El pasado viernes se desarrolló un primer conversatorio convocado por la sociedad civil para abordar el tema. Sin embargo, ni el gobernador regional ni representantes de la Dirección Regional de Salud (Diresa) asistieron, pese a haber sido formalmente invitados.

Nalvarte indicó que no se brindó explicación oficial sobre la inasistencia. En la reunión participaron el Colegio Médico, el Frente Patriótico, organizaciones vecinales de La Esperanza, la Red de Salud Huánuco y miembros de la coalición convocante. Durante el encuentro se analizaron los anuncios públicos realizados por el Gobierno Regional y el convenio suscrito con la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN).

Ante esta situación, se ha convocado a un segundo conversatorio para este viernes en horas de la tarde. El objetivo es que las autoridades presenten un informe técnico oficial que detalle el diseño del hospital, los servicios contemplados y las condiciones estructurales del terreno elegido.

De no contar con la presencia de las autoridades, Nalvarte señaló que la población evaluará las acciones correspondientes y continuará el debate con la información disponible públicamente.

Exigen socialización

La coalición sostiene que hasta el momento no ha existido un proceso formal de socialización con la ciudadanía. Según indicaron, la información difundida proviene principalmente de conferencias de prensa y declaraciones oficiales, sin espacios amplios de diálogo con vecinos, organizaciones sociales y potenciales beneficiarios.

Paralelamente, está circulando un memorial respaldado por juntas vecinales, asentamientos humanos, gremios y colegios profesionales, mediante el cual se insta a las autoridades a participar en el diálogo convocado.
Nalvarte también advirtió que, en caso de que el proyecto avance sin mecanismos de transparencia ni participación ciudadana, se evaluaría la interposición de acciones legales por presunta omisión de actos funcionales o abuso de autoridad. No obstante, reiteró que el espacio principal de discusión sigue siendo el conversatorio convocado.

En medio de la controversia, la Diresa habría iniciado contactos con pacientes oncológicos para organizarlos, lo que fue considerado por la coalición como una medida positiva, aunque insistieron en que dichos pacientes deben formar parte activa del debate sobre las características definitivas del hospital.

El desarrollo de este proceso definirá no solo la ubicación del futuro hospital oncológico, sino también el nivel de confianza y articulación entre autoridades y ciudadanía en uno de los proyectos sanitarios más relevantes para la región Huánuco.