Hospital Materno Infantil niega negligencia tras muerte de recién nacido

La muerte de un recién nacido en el Hospital Materno Infantil “Showing Ferrari” generó cuestionamientos públicos luego de que la madre denunciara que el menor habría sido alimentado con una jeringa antes de presentar complicaciones respiratorias. El director del nosocomio, Marco Antonio Jaramillo Luna, afirmó que el bebé “regurgitó como cualquier otro nacido” y que la aspiración de leche hacia el sistema respiratorio provocó la emergencia que derivó en su traslado a otro centro de mayor complejidad.

Según indicó Jaramillo Luna en entrevista, el menor fue atendido por pediatras que permanecen “las 24 horas” en el área de hospitalización. Precisó que, ante la necesidad de ventilación mecánica, el paciente fue referido al Hospital de Medellín para continuar su atención especializada. “Lamentablemente ha tenido un final inesperado”, manifestó.

Consultado sobre una eventual negligencia, el director señaló que “las investigaciones van a determinar si es o no una negligencia” y sostuvo que el establecimiento brinda facilidades a las entidades encargadas de esclarecer los hechos. Añadió que la madre no es primeriza y que el recién nacido permanecía en alojamiento conjunto, es decir, en compañía permanente de ella.

La versión del hospital sobre la lactancia

Jaramillo Luna explicó que el hospital cuenta con un programa de lactancia materna exclusiva y personal destinado a orientar a las madres sobre la técnica adecuada. Detalló que, tras la alimentación, el procedimiento incluye “eliminar el chanchito” —expulsión de gases— y colocar al bebé en posición lateral para evitar que, en caso de regurgitación, la leche pase a la vía respiratoria.

Respecto al uso de una jeringa, el director sostuvo que no es habitual emplear biberón en recién nacidos hospitalizados. “Con la jeringa se asegura dar de cero punto cinco, cero punto cinco”, indicó, en referencia a volúmenes fraccionados de leche. Añadió que la suplementación se utiliza cuando la lactancia materna directa no es suficiente y que el volumen administrado depende del peso y edad del neonato.

Ante la pregunta sobre quién administró la leche con jeringa, Jaramillo Luna señaló que esa asistencia corresponde a una licenciada en enfermería. Afirmó que el procedimiento culminó antes de que se produjera la regurgitación y que el personal acudió “de forma inmediata” tras la alerta de la madre o familiares.

¿Hubo fallas en la atención?

El periodista insistió en que la madre atribuye el hecho al uso de la jeringa. Jaramillo Luna respondió que la aspiración no ocurrió “durante el proceso de darle el volumen adecuado”, sino posteriormente, y pidió no formular “comentarios indebidos” sobre la intención del personal de salud.

El director sostuvo que el hospital atiende a múltiples pacientes simultáneamente y que no es posible contar con personal “pegado a cada madre”. Indicó que, para confirmar una aspiración, se requieren exámenes complementarios como radiografías y evaluaciones clínicas, aunque no detalló resultados específicos en este caso.

Finalmente, Jaramillo Luna afirmó que el establecimiento “jamás” tendría intención de ocasionar daño y expresó que la familia tendría “otros fines”, sin precisar a qué se refería. Mientras las investigaciones avanzan, la versión oficial del hospital apunta a una complicación derivada de regurgitación; la familia, según lo señalado en la entrevista, mantiene cuestionamientos sobre el procedimiento empleado. El esclarecimiento técnico del caso será determinante para establecer responsabilidades.