Un hospital en Madrid ha creado la innovadora “Mascozona”, un espacio pionero para que pacientes y sus mascotas se reencuentren. Más de 100 pacientes ya han experimentado estos emotivos encuentros, mejorando su ánimo en un 30%.
El Hospital Universitario de Getafe, en Madrid, ha inaugurado hace 6 meses la innovadora “Mascozona”. Este espacio permite a pacientes ingresados reencontrarse con sus perros, un servicio que ha facilitado más de 120 visitas, impactando positivamente en el bienestar de 90 personas y sus familias desde su lanzamiento oficial.
Según la investigación publicada por La Vanguardia, la relación entre humanos y mascotas es fundamental. En España, el 50.2% de los hogares posee al menos un animal, una cifra significativa que subraya el profundo vínculo emocional. Este contexto ha impulsado la creación de espacios como la “Mascozona”, reconociendo el apoyo vital que brindan los animales.
Más de 15 Años de Experiencia Impulsan un Cambio Vital
Ángeles García Sánchez, jefa de Servicio de Información y Atención al Paciente, con 15 años de trayectoria en el Hospital de Getafe, cuenta dos momentos clave. El primero, hace aproximadamente 2 años, involucró a un paciente con discapacidad visual que llegó a Urgencias con su perro guía. En ese momento, surgieron más de 7 preguntas del personal sobre si el animal podía pasar. Ángeles fue clara: el perro no era una mascota, sino un elemento vital de autonomía, tan indispensable como unas gafas o un bastón. El paciente requirió un ingreso de 3 días, y la directiva fue rotunda: el animal debía permanecer con él en la habitación 100% del tiempo. Diariamente, voluntarios de la ONCE acudían durante 30 minutos a cuidar y pasear al perro, garantizando su bienestar y la tranquilidad del paciente. Esta experiencia, que transcurrió sin ningún incidente en los tres días de ingreso, demostró un precedente valioso y una lección inolvidable para todo el equipo médico y administrativo del hospital, que cuenta con una plantilla de más de 3000 profesionales.
¿Qué Impulsa una Decisión Tan Emocional y Humana?
Pero la chispa más intensa que encendió la creación de la “Mascozona” provino de una vivencia profundamente personal. Hace cerca de 1 año y medio, el padre de Ángeles, ingresado en la Unidad de Cuidados Paliativos, enfrentaba sus últimos días. Su perrita era su motor, su consuelo diario. Las enfermeras, con toda la buena intención, inicialmente negaron la entrada de la mascota por protocolo. Sin embargo, Ángeles, con una mezcla de desesperación y amor, solicitó algo distinto: llevar a su padre en silla de ruedas al patio principal del hospital. Allí, en un encuentro que duró apenas 20 minutos, padre e hija presenciaron cómo la perrita se reencontraba con su dueño. Las lágrimas corrieron sin control, no solo las de ellos, sino también las de varios testigos que pasaban por el lugar. Fue un momento de pura emoción, un adiós que trascendió las reglas hospitalarias y demostró el poder curativo de la conexión animal-humano. Este suceso personal, a menos de 50 metros de la actual Mascozona, reafirmó con una fuerza innegable la necesidad y urgencia de implementar un espacio así.
El Compromiso con la Humanización Hospitalaria y el Bienestar
La iniciativa se alinea perfectamente con el ambicioso Plan de Humanización del Hospital de Getafe, vigente desde hace 5 años. Este plan busca transformar el entorno hospitalario en un espacio más familiar y acogedor, reconociendo que el bienestar emocional es tan crucial como el tratamiento médico para la recuperación del paciente. La Mascozona, con una inversión inicial estimada en menos de 1.000 euros para mobiliario y vinilos, es una prueba tangible de este compromiso.
¿Cómo Funciona la “Mascozona” y Quiénes Pueden Acceder?
La “Mascozona” se inauguró oficialmente hace 6 meses y opera de lunes a viernes, entre las 17:00 y las 18:00 horas, ofreciendo 5 horas semanales de alegría. Este espacio, cuidadosamente diseñado, se sitúa en un área acotada de 25 metros cuadrados dentro del vestíbulo principal, garantizando que las mascotas entren directamente desde la calle sin recorrer las instalaciones sanitarias. Esto minimiza cualquier inconveniente para el 15% de pacientes o visitantes con posibles alergias o fobia a los animales. El mobiliario incluye un banco tipo parque, creando un ambiente de privacidad y confort. Para acceder, los pacientes o sus familiares deben presentar una solicitud oral o usar el formulario digital disponible en la página web del hospital, que recibe un promedio de 20.000 visitas al mes. El equipo de limpieza realiza una desinfección profunda después de cada visita, un proceso que dura alrededor de 10 minutos, asegurando la higiene para los siguientes 2 a 3 encuentros diarios. Además, un equipo de 4 voluntarios de la comunidad apoya ocasionalmente en la gestión de citas y acompañamiento.
Requisitos Médicos y Técnicos para una Convivencia Segura
La iniciativa se enfoca principalmente en pacientes con hospitalizaciones prolongadas, que superan los 7 días de ingreso, o aquellos en fase paliativa que desean una despedida significativa. Para asegurar la seguridad de todos, existen criterios estrictos: los pacientes no deben requerir oxígeno continuo, estar en una situación hemodinámica inestable, ni encontrarse en aislamiento. Aproximadamente el 20% de los pacientes ingresados cumple con estos requisitos. En cuanto a los animales, solo se permite la visita de perros (por ahora, el 95% de las solicitudes son para canes), siempre acompañados por un familiar. Es obligatorio presentar la cartilla de vacunación actualizada, que no debe tener una antigüedad superior a 12 meses, y si el perro es de carácter nervioso o catalogado como raza potencialmente peligrosa, debe llevar bozal al inicio, que puede retirarse durante el encuentro si no hay riesgo. Ángeles García Sánchez, quien además se quedó a cargo de la perrita de su padre, comprende el impacto emocional.
Un Futuro Abierto: Más Mascotas y Más Evidencia Científica
Aunque por ahora solo los perros disfrutan de este privilegio, la responsable no descarta expandir la “Mascozona” a otras especies como gatos o conejos en un plazo de 18 a 24 meses, siempre priorizando la cautela y la normativa. Además, la ciencia respalda esta iniciativa: un estudio publicado en *The Veterinary Journal* demostró que interacciones positivas con mascotas aumentan 5 hormonas del bienestar, como la oxitocina, y reducen el cortisol en un 30% en humanos.
¿Qué Podemos Aprender en Huánuco de Esta Revolución Emocional?
La evidencia diaria en Getafe es innegable: ver a un paciente transformar la tristeza en una sonrisa genuina en minutos no tiene precio. Esas “endorfinas curativas” no solo mejoran el ánimo, sino que refuerzan sus ganas de recuperarse y volver a casa. Con un costo casi cero y beneficios incalculables, esta iniciativa nos obliga a reflexionar en Huánuco: ¿es tiempo de considerar la integración de animales de compañía en nuestros centros de salud, especialmente para los más de 10.000 adultos mayores que viven solos en la región? El bienestar emocional es una medicina vital.
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