El Estadio Heraclio Tapia está en proceso de mejorar la seguridad de jugadores, delegaciones y árbitros mediante la apertura de portones de acceso directo a los camarines. Esta medida sigue las recomendaciones de la Comisión de Estadios, que busca evitar el contacto de los equipos y el cuerpo arbitral con el público al momento de su llegada y salida del recinto deportivo.
Actualmente, los vehículos que transportan a las delegaciones deben estacionarse en la calle, lo que genera situaciones donde los jugadores y árbitros son abordados por aficionados que buscan fotografías o entrevistas. Para salvaguardar su integridad física, se ha dispuesto la instalación de dos portones corredizos en las esquinas norte y sur de la tribuna de occidente. Estos portones tendrán 8 metros de ancho y una altura igual a la de las paredes del estadio, conectando directamente con los vestuarios a través de pasadizos restringidos.
En el fútbol sudamericano y europeo, este tipo de accesos es una norma de seguridad común. En Perú, son pocos los estadios que cuentan con esta infraestructura, por lo que el Heraclio Tapia se convertirá en uno de los primeros en implementar este sistema, alineándose con estándares internacionales de protección para los equipos y árbitros.
Esta mejora representa un avance en la modernización del estadio, garantizando un entorno más seguro y organizado para el desarrollo del fútbol profesional en la región.




