La liberación de rehenes en Gaza se presenta como un punto de inflexión en las tensas relaciones entre Hamas e Israel, especialmente con la inminente visita del Presidente Trump a la región. Este suceso ocurre en un momento crítico, donde las negociaciones entre Israel e Irán sobre el programa nuclear iraní han generado desacuerdos significativos, y la situación humanitaria en Gaza se deteriora rápidamente debido al bloqueo israelí.
Según la investigación publicada por The New York Times, Hamas anunció el domingo por la noche su intención de liberar al último ciudadano estadounidense vivo retenido en Gaza, pocos días antes de la llegada del Presidente Trump para su primera gira internacional importante de su segundo mandato.
Khalil al-Hayya, principal negociador de Hamas, comunicó que se había llegado a un acuerdo para la liberación de Edan Alexander, de 21 años, tras conversaciones con Estados Unidos. Sin embargo, no proporcionó detalles sobre el momento exacto de la liberación ni sobre las posibles contrapartidas que Hamas espera recibir. Edan Alexander, quien posee doble nacionalidad israelí-estadounidense, se trasladó a Israel después de terminar sus estudios secundarios para servir en el ejército. Fue secuestrado por militantes palestinos durante los ataques liderados por Hamas el 7 de octubre de 2023.
La decisión de Hamas se interpreta como un posible gesto de buena voluntad hacia la administración Trump, con la esperanza de obtener favores durante la visita del presidente. Fuentes anónimas, incluyendo un funcionario estadounidense y otro diplomático informados sobre las negociaciones, sugieren que esta liberación podría ser una estrategia para mejorar la imagen de Hamas ante Estados Unidos.
Durante las conversaciones, Estados Unidos se comprometió a realizar “grandes esfuerzos” para poner fin a la guerra en Gaza, según declaraciones de Mahmoud Mardawi, funcionario de Hamas. Mardawi afirmó que los estadounidenses transmitieron a Hamas que “la guerra siguió su curso” y que “ya no tenía ninguna justificación”. Este compromiso, de ser cierto, podría indicar un cambio en la postura de Estados Unidos respecto al conflicto.
La liberación de Edan Alexander llega tras más de 18 meses de cautiverio, desde que fue secuestrado junto a otras 250 personas durante el ataque del 7 de octubre, un evento que desató la actual guerra en Gaza. A día de hoy, 59 rehenes permanecen en Gaza, y las autoridades israelíes presumen que decenas de ellos, incluyendo cuatro ciudadanos estadounidenses, han fallecido.
Los padres de Alexander, Adi y Yael Alexander, han llevado a cabo una intensa campaña por su liberación, reuniéndose con funcionarios y participando en manifestaciones. Su incansable lucha resalta la desesperación y el sufrimiento de las familias afectadas por el conflicto. La administración Trump rompió este año con una política estadounidense de larga data de boicotear a Hamas, designado por Estados Unidos como grupo terrorista. Adam Boehler mantuvo conversaciones directas con líderes de Hamas en Doha, Qatar, en un intento por asegurar la libertad de Alexander, así como los cuerpos de los cuatro estadounidenses muertos. Pero fracasaron en medio de las objeciones israelíes.




