La movilidad en uno de los principales nodos ferroviarios de Francia se vio interrumpida drásticamente el viernes, tras el hallazgo de un artefacto explosivo sin detonar de la Segunda Guerra Mundial en las cercanías de París. La Gare du Nord, vital para las conexiones nacionales e internacionales, experimentó un cese total del tráfico mientras las autoridades se movilizaban para asegurar la zona.
Según la investigación publicada por The New York Times, el descubrimiento se produjo durante la noche en el suburbio de Saint-Denis, próximo a las vías que convergen en la Gare du Nord, un punto neurálgico del transporte parisino que conecta el norte de Francia con el resto de Europa.
La circulación de trenes de alta velocidad y cercanías quedó suspendida durante varias horas. Los equipos de desactivación de explosivos de la policía de París fueron desplegados para neutralizar la amenaza. El incidente también afectó a los trenes Eurostar, que enlazan Francia con Reino Unido, Bélgica y los Países Bajos, provocando el varamiento de numerosos viajeros en la estación. En 2023, la Gare du Nord gestionó el tránsito de más de 226 millones de pasajeros, lo que subraya la magnitud del impacto de esta interrupción.
La compañía ferroviaria nacional francesa, SNCF, emitió un comunicado informando de la paralización del servicio desde y hacia la Gare du Nord hasta media tarde, siguiendo las indicaciones de las autoridades policiales. La naturaleza exacta del artefacto y las circunstancias de su hallazgo no se especificaron de inmediato, aunque la prioridad era asegurar la zona y minimizar cualquier riesgo.
Philippe Tabarot, Ministro de Transporte francés, declaró a Sud Radio que “no hay motivos para la preocupación” con respecto a la situación, enfatizando que se estaban tomando todas las precauciones necesarias para retirar el explosivo de forma segura. Tabarot señaló que, si bien el hallazgo de equipaje abandonado es relativamente común, el descubrimiento de bombas de la Segunda Guerra Mundial es un evento mucho más inusual, anticipando que las alteraciones en el tráfico ferroviario persistirían durante el resto de la jornada.
El hallazgo de material bélico sin detonar de la Segunda Guerra Mundial no es un fenómeno desconocido en Europa, donde los conflictos del siglo XX dejaron una herencia peligrosa. Sin embargo, es menos frecuente que estos descubrimientos se produzcan en áreas densamente pobladas. A modo de ejemplo, el pasado mes, se encontraron más de 175 bombas de práctica utilizadas en ejercicios de entrenamiento durante la Segunda Guerra Mundial debajo de un parque infantil en el norte de Inglaterra. En 2018, la aparición de una bomba de la misma época de más de 500 kilogramos obligó a la evacuación de miles de personas en Berlín, lo que demuestra el potencial disruptivo y peligroso de estos hallazgos.



