Un operativo de requisa inopinada en el Establecimiento Penitenciario de Cochamarca, en Pasco, permitió la incautación de un teléfono celular que estaba en posesión de un interno, hecho que volvió a encender la alerta sobre el ingreso de objetos prohibidos en los penales.
La intervención se realizó en el marco de las medidas de seguridad que impulsa la presidencia del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) para reforzar el principio de autoridad y reducir riesgos dentro de las cárceles. Según informó la administración penitenciaria, la revisión fue encabezada por el director del penal, Francisco Béjar Ruiz, y se concentró en el pabellón B-1 del Régimen Cerrado Especial, donde el personal de seguridad ejecutó una inspección minuciosa de ambientes e internos.
Durante el control, los agentes realizaron una revisión corporal al interno Héctor Becerra Díaz, quien cumple condena por robo agravado. En ese procedimiento, hallaron oculto entre sus prendas un celular moderno de color verde agua, con cuatro cámaras posteriores, un equipo considerado prohibido dentro del establecimiento. Además, en el mismo pabellón se encontró un cargador, el cual también fue incautado como parte de las evidencias.
Tras el hallazgo, las autoridades del penal comunicaron de inmediato lo ocurrido a la Policía Nacional del Perú y al Ministerio Público, a fin de iniciar las diligencias correspondientes y determinar cómo ingresó el equipo al recinto, así como posibles responsabilidades.
El INPE señaló que este tipo de operativos continuará en distintos penales del país, al considerar que los objetos ilícitos —en especial celulares— pueden ser usados para coordinar delitos desde el interior de los establecimientos y comprometer la seguridad ciudadana.




