Tras cinco días de intensa búsqueda, familiares y amigos de la profesora Gleny Gabriel y el conductor de un Toyota Yaris lograron ubicar el vehículo siniestrado en el río Marañón. El accidente ocurrió el pasado 10 de enero, cuando el automóvil sufrió un despiste y cayó al río, dejando en vilo a sus ocupantes.
Con el apoyo de buzos artesanales, se localizó la unidad sumergida a unos 150 metros del lugar del accidente. Sin embargo, al extraer el vehículo de las aguas, no se encontraron los cuerpos de los desaparecidos, lo que prolonga la incertidumbre de sus seres queridos.
Los familiares, devastados, mantienen la esperanza de encontrar a Gleny Gabriel y al conductor, mientras organizan nuevas jornadas de búsqueda. “Seguiremos buscando hasta encontrarlos, no nos rendiremos”, señaló un pariente entre lágrimas.
El accidente ha conmovido a la comunidad, que se ha unido en solidaridad con la familia. Las autoridades locales también han sido instaladas a intensificar los esfuerzos de búsqueda en la zona, donde las fuertes corrientes del Marañón complican las labores de rescate.
La incertidumbre y el dolor persisten, mientras los seres queridos esperan respuestas en medio de la tragedia que enluta a la región.




