Hackeo a la DIRIN expone operaciones secretas para ubicar al prófugo Vladimir Cerrón

Un ataque cibernético perpetrado por el grupo Deface Perú contra la Dirección Nacional de Inteligencia (DIRIN) reveló información clasificada sobre las operaciones realizadas por la Policía Nacional para dar con el paradero del prófugo Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre. Los datos, que incluyen detalles logísticos de agentes de inteligencia y seguimientos en distintas regiones del país, fueron difundidos en un canal abierto de Telegram, poniendo en riesgo las estrategias de búsqueda.


La filtración detalla cómo, desde que Cerrón pasó a la clandestinidad el 6 de octubre de 2023, la PNP desplegó una serie de operativos que abarcaron desde Lima hasta regiones como Ica, Junín y el balneario de Asia, así como indagaciones en embajadas de cinco países acreditados en el Perú. También se reveló que se monitorearon posibles desplazamientos hacia la frontera con Bolivia y comunicaciones con personas de su entorno cercano.


De acuerdo con los reportes expuestos, la DIRIN inició sus primeras acciones de vigilancia apenas dos días después de que se dictara prisión preventiva contra el exgobernador de Junín por el caso Aeródromo Wanka. Uno de los seguimientos se realizó en un edificio de la avenida Arequipa, en Lima. En enero de 2024, los registros consignan un posible traslado de Cerrón hacia el altiplano peruano y, en paralelo, la evaluación de sus conexiones con Bolivia.


En febrero de ese año, agentes desplegaron operativos de inteligencia en torno a embajadas extranjeras en Lima. Un mes después, la Policía identificó en Ica a una mujer allegada al líder de Perú Libre, con quien mantenía comunicación frecuente.


Las investigaciones también apuntan a operativos en Asia. El 16 de enero de 2024, efectivos desplegaron un operativo en esa zona sin resultados concretos. Aunque altos mandos policiales negaron que Cerrón estuviera allí, los reportes internos demuestran que el seguimiento continuó en ese balneario durante febrero y marzo.


Ya en 2025, la DIRIN volvió a dirigir su atención a Huancayo, la ciudad natal de Cerrón, reforzando la hipótesis de que el exgobernador se habría desplazado hacia su bastión político.


La magnitud de la filtración genera preocupación en el Gobierno y en los cuerpos de inteligencia, ya que no solo revela los movimientos de Cerrón, sino también protocolos internos y nombres de agentes involucrados. Pese a casi dos años de operativos, la Policía Nacional aún no ha logrado ubicar al líder de Perú Libre, cuya condición de prófugo continúa siendo un símbolo de la fragilidad del sistema de justicia y seguridad en el país.