La integridad del sector educativo se ve amenazada por una práctica que, aunque no es nueva, ha encontrado formas renovadas de manifestarse en el contexto actual: el uso indebido de certificados médicos por parte de algunos docentes. Este fenómeno, exacerbado por la aparición de clínicas y consultorios médicos, que facilitan la emisión de estos documentos sin el debido escrutinio, ha cobrado particular relevancia en el último año, planteando serios cuestionamientos sobre la responsabilidad y el compromiso de los profesionales de la educación.
Esto, aunado a un aumento de la corrupción, ha llevado a un incremento notable en la emisión de certificados médicos dudosos a docentes, que buscan justificar ausencias injustificadas, dejando a sus estudiantes en una situación de abandono educativo.
Frente a este panorama, la Dirección Regional de Educación (DRE) de Huánuco ha iniciado investigaciones para identificar y sancionar estas prácticas indebidas. No obstante, es crucial reconocer que la raíz del problema se extiende más allá de la mera obtención de certificados médicos fraudulentos; refleja una crisis de valores y un descuido de las responsabilidades fundamentales que definen la profesión docente.
La educación siempre ha sido un sector muy vulnerable, un sector muy crítico con escuelas lejanas desprovistas no solo de infraestructura adecuada, sino también de mobiliarios y materiales didácticos. Son decenas de años que se vienen arrastrando estos problemas.
Esta realidad, que antes era más común en zonas rurales, ahora se da en diferentes escuelas también dentro del casco urbano. El abandono e idiosincrasia conformista de cierto sector de la población está generando como consecuencia estos resultados.
Otro factor que llama poderosamente la atención es que la DRE haya permitido el pago a docentes reemplazantes cuando esta normativa no se daba antes. Inclusive en universidades nacionales uno puede apreciar que son los mismos docentes los que tienen que buscar ser reemplazados por sus propios colegas. Estas instituciones no consideran un presupuesto adicional para cubrir al docente faltante. Sería bueno que el director informe cuando se aprobó esta normativa, y sobre todo que sea modificada, ya que solo permite el abuso de la misma.
El doctor de la DRE, Mario Cabrera afirmó que en el 2023, fueron 1800 los docentes que pidieron licencia por enfermedad y que todos estos pidieron por 20 días. Además, que se pagó S/ 2000 a profesor reemplazante, lo que hace un monto superior a los S/ 3 millones, que es totalmente inaceptable, cuando se tiene tantas necesidades en las escuelas y colegios.




