¿HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA EN EL PERÚ?

¿HACIA DÓNDE VA LA DEMOCRACIA EN EL PERÚ?

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios Jiménez

Cuando observamos la crisis por la cual estamos pasando en el Perú, nos damos cuenta de que gran parte de ello se debe al sistema republicano que hemos optado, es decir, centralista y parlamentarista, donde no existe la autonomía de los poderes, y el avasallante avance de la corrupción en los distintos niveles.

La razón la tienen el país hermano al reducir el número de representantes en el parlamento, cuando acá para perpetuarse se está viendo la posibilidad de acrecentar el número con la creación de las dos cámaras, es decir, de diputados y senadores, y con ello justificar la reelección, que al cambiar de nombre ya no sería esta figura, pero tendríamos a los mismos personajes funestos que tenemos hoy en día.

La democracia como sistema es lo más saludable, pero esta debe ser bajo las bases de libertad, fraternidad, justicia, participación plena, gobernabilidad y respeto a los Derechos Humanos. Por otra parte, en el Perú, de acuerdo a la constitución, existen cuatro poderes, supuestamente autónomos, sin embargo, estamos asistiendo a un conjunto de manipulaciones desde modificar artículos de la Constitución, sin que haya Asamblea Constituyente, solo por la comisión de congresistas y luego pasa al pleno para ser aprobada abrumadoramente, siendo todo este tipo de procedimientos ajenos a las normas. Sin embargo, la mayoría congresal sin conocimiento de nada, y que solo sirve para levantar la mano para votar o mostrar su voto públicamente si es secreto, para que vean que están cumpliendo con su palabra dada, genera la crisis política y la inestabilidad económica para todos los peruanos.

Es decir, de la noche a la mañana este grupo congresal, que no goza de ninguna legitimidad, decide los destinos del gobierno peruano a su antojo, y ahí tenemos las consecuencias: prolongación del ejercicio de la fiscal de la Nación, que no ha podido demostrar los méritos para poder ostentar el cargo que tiene, un Defensor del Pueblo sin los mínimos requisitos para poder ocupar dicha defensoría, intervención en la Contra Reforma Universitaria, trayendo abajo el papel fiscalizador de la SUNEDU, pregonando una falsa autonomía.

Sale a luz cómo jueces, fiscales, militares, cuál tiempos lejanos que se obtenían los títulos nobiliarios pagando por ellos, hoy se doctoran usando esas viejas prácticas; es decir, la meritocracia está pisoteada, la lucha contra la corrupción estancada, y la corrupción ha logrado tener una mayor intromisión en los ministerios, funcionarios, clase política, gobernantes, autoridades; donde vamos a tener que hacer cárceles para los delincuentes comunes y los otros que se crean a partir del uso y abuso del poder político, y que se convierten en los delincuentes de cuello blanco, que toman y disponen del presupuesto de todos los peruanos.

Si seguimos con este sistema disfrazado de democrático, porque en realidad lo que vemos es un autoritarismo congresal, y permitiendo este tipo de acciones, nos van a llevar al despeñadero y el Perú tiene muchas dificultades para salir de esta situación.

Urge un cambio trascendental, que permita un sistema presidencial, que tenga la voluntad y capacidad de velar por los objetivos comunes del país, y, de hombres y mujeres peruanas, que claman justicia, dignidad, trabajo digno, frenar la migración delincuencial, que amenaza con crecer al igual que la corrupción; esta mayoría acoge a estos migrantes, porque son los que salen en las marchas que ellos organizan, por supuesto pagados al igual que hacían con las loncheras y cócteles.

Urge la presencia de nuevos partidos políticos, con doctrina y respaldo de militantes, para que por elección elijan a los representantes y líderes, y deje de ser el gran negociado, los representantes al Congreso, ya que vemos que casi todos son de sueldo cortado, tiene que recuperar lo que han invertido, es decir, no basta una sanción moral para estos señores y señoras de la Patria, sino que nunca más debemos tenerlos en cargos públicos ni de autoridades, es decir, se les debe sancionar a todos este grupo congresal como repudio a lo que hacen, no eligiéndolos por ningún periodo más, ni sucesivo ni alterno, porque no tienen la convicción de servicio sino de servirse.