El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, rechazó la posibilidad de dejar su cargo pese a la creciente crisis de inseguridad y los recientes casos de sicariato. En declaraciones a la prensa, Adrianzén ironizó sobre su renuncia, sugiriendo que si su salida del puesto garantizara que no habría más muertes, estaría dispuesto a dimitir. Esta declaración llega tras el asesinato de un profesor en Ate, uno de los distritos en estado de emergencia.
“Mire, si fuera posible garantizar que dando un paso al costado nadie va a morir en el Perú, lo haría”, afirmó Adrianzén. Defendió su gestión argumentando que el plan de seguridad del gobierno está funcionando, con cientos de policías y efectivos militares desplegados en las calles bajo iniciativas como “Amanecer Seguro” y “Retorno Seguro”. Aseguró que la inteligencia policial está operando de manera efectiva, pero reconoció que aún se deben redoblar esfuerzos para prevenir más muertes. “Un plan no se improvisa”, enfatizó, respondiendo a las críticas por la persistente violencia.
En cuanto a la moción de interpelación contra el ministro de Economía, José Arista, que se debatirá el miércoles 16 en el Congreso, Adrianzén defendió el trabajo de Arista y destacó los logros económicos del país. “Tenemos la moneda más sólida de la región, la inflación más controlada y el crecimiento económico más estable”, afirmó, y cuestionó qué más se podría hacer bien en materia económica, subrayando que Perú ha experimentado un crecimiento del 3.71% en el último mes y se proyecta cerrar el año con casi un 4% de crecimiento.
Deslegitimación del paro de transportistas y acusaciones de politización
Adrianzén también se refirió al paro de transportistas que tuvo lugar ese mismo día. En declaraciones a RPP, trató de deslegitimar la protesta vinculando a algunas de las organizaciones convocantes con grupos políticos que, según él, están aprovechando la situación para hacer política. Mencionó a la Confederación Nacional Unitaria de Lucha (CNUL), que ha sido vinculada al MOVADEF, así como a otras entidades como APRODEH, IDL y el Partido Morado, sugiriendo que estos grupos están politizando una protesta que, originalmente, tenía un carácter gremial y laboral.
“Lamento profundamente que una sección de la clase política se aúpe a una reivindicación estrictamente gremial”, señaló, refiriéndose a las banderas políticas que algunos manifestantes han levantado, como la convocatoria de una nueva Asamblea Constituyente y la derogatoria de la Ley de Crimen Organizado. Adrianzén destacó que algunas de estas demandas ni siquiera están bajo control del Ejecutivo, sugiriendo que se trata de una estrategia política más que de una legítima reivindicación de los transportistas. Según portal La República, bajo la autoría de Eva Palomino.




