El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, desmintió este miércoles las declaraciones del contralor general, Nelson Shack, sobre supuestos recortes presupuestarios a la Contraloría General de la República, explicando que la reducción ya se había establecido en marzo y no en el reciente proyecto de crédito suplementario. En una rueda de prensa, Adrianzén enfatizó que la disminución de fondos de 2% a 0.5% del presupuesto público para la Contraloría fue decidida mediante un decreto supremo y no mediante el proyecto de ley actualmente debatido en el Congreso.
“La medida fue ajustada mucho antes de la actual legislación y busca optimizar los recursos sin mermar las capacidades de la entidad de fiscalización”, aseguró el ministro. Además, rechazó las insinuaciones de que el gobierno busque debilitar a la Contraloría para facilitar actos de corrupción. “Estamos comprometidos con la lucha contra la corrupción y deseamos que la Contraloría opere con mayor eficiencia”, afirmó.
Adrianzén también se refirió a las acusaciones de desbalance patrimonial contra la presidenta Dina Boluarte, clasificándolas de un “pequeño error” de registro contable que no implica irregularidades financieras. “Los saldos bancarios son consistentes y cualquier revisión objetiva mostraría que los fondos están justificados”, concluyó, defendiendo la transparencia de la administración.




