Gustavo Adrianzén llama al diálogo mientras PNP impide ingreso del público

Desde el Santuario Histórico de Chacamarca, en las pampas de Junín, el presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, destacó la importancia de la unidad y el diálogo en su discurso durante la ceremonia del bicentenario de la batalla de Junín. El evento, marcado por la ausencia de la presidenta Dina Boluarte, fue el escenario donde Adrianzén rememoró el legado de los héroes que lucharon por la independencia de Perú.

“Nos enseñaron que la independencia es más que liberarse de un opresor; es un compromiso eterno con la paz, la democracia y el bienestar general. Desde esta histórica pampa, invito a todos los peruanos a unirse bajo el espíritu de nuestros antepasados para forjar la nación que merecemos”, expresó Adrianzén.

Sin embargo, la ceremonia también estuvo marcada por la controversia. A las afueras del santuario, la Policía Nacional del Perú (PNP) bloqueó el acceso a ciudadanos y periodistas, lo que provocó tensiones y enfrentamientos menores. Los oficiales argumentaron que la presencia de la prensa podría exacerbar la situación, una medida que generó críticas por la falta de transparencia y la restricción a la libertad de prensa.

La decisión de Boluarte de cancelar su participación pocas horas antes del evento agregó más incertidumbre y descontento entre los asistentes, quienes cuestionaron su compromiso con los valores que la ceremonia pretendía honrar.

La comunidad, aún resonando con las palabras de unidad de Adrianzén, se vio envuelta en un clima de discordia, evidenciando una vez más la compleja dinámica política y social que vive el país.