Gusano barrenador causa suspensión de exportación de ganado de México a EE UU por dos semanas

La ganadería mexicana enfrenta un nuevo desafío tras el anuncio de Estados Unidos de suspender temporalmente las importaciones de ganado bovino en pie. Esta medida, que tendrá una duración inicial de 15 días, busca revisar a fondo la estrategia binacional para el control del gusano barrenador, una plaga que representa una seria amenaza para la salud animal y, potencialmente, para la salud humana. La situación se produce en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre ambos países, lo que añade un matiz político a la problemática sanitaria.

Según la investigación publicada por Gestión.pe, esta decisión unilateral de Washington ha generado preocupación y desacuerdo en el gobierno mexicano, que confía en alcanzar un pronto acuerdo que permita reactivar el flujo comercial de ganado. La suspensión, aunque temporal, podría tener repercusiones económicas significativas para los productores ganaderos mexicanos, especialmente aquellos que dependen de la exportación a Estados Unidos.

El secretario de Agricultura de México, Julio Berdagué, informó a través de su cuenta de X sobre la conversación sostenida con su homóloga estadounidense, Brooke Rollins, quien le comunicó la decisión. Berdagué expresó su desacuerdo con la medida, aunque manifestó optimismo en llegar a una solución en el corto plazo. No obstante, la advertencia previa de Rollins sobre la posible restricción de las importaciones, en caso de no atenderse los reclamos por la plaga, anticipaba la decisión tomada.

La plaga del gusano barrenador, causada por la larva de la mosca *Cochliomyia hominivorax*, representa un grave riesgo para el ganado. Las larvas se alimentan del tejido vivo, provocando lesiones severas que pueden resultar fatales si no se tratan a tiempo. La gravedad de la situación se agudizó tras la confirmación del primer caso humano de miasis por gusano barrenador en Chiapas, lo que llevó a la Secretaría de Salud de México a emitir una alerta epidemiológica.

Estados Unidos ya había restringido las importaciones de ganado mexicano a finales de noviembre, levantando la medida en febrero tras la activación de protocolos de evaluación. Sin embargo, las quejas de Rollins sobre la limitación de los vuelos de fumigación y los aranceles aduaneros a las piezas de los aviones destinados al control de la plaga, sugieren que las medidas implementadas por México no fueron suficientes para satisfacer las exigencias estadounidenses.

La presidenta Claudia Sheinbaum, si bien reconoció la necesidad de colaboración y coordinación, criticó el uso de “México como piñata” y denunció una campaña negativa. Esta declaración refleja la creciente tensión en las relaciones bilaterales, exacerbada por las políticas comerciales implementadas por la administración Trump, como los aranceles al acero y aluminio, que han afectado las relaciones comerciales entre ambos países, más allá del T-MEC.

Cabe recordar que la ganadería es una actividad económica importante para México, generando empleo y divisas. La suspensión de las exportaciones podría afectar a miles de productores y a la cadena de suministro en su conjunto. La pronta resolución de esta crisis sanitaria y comercial es fundamental para proteger los intereses de ambas naciones.