La situación en Gaza sigue siendo crítica, marcada por la escasez de ayuda humanitaria y el peligro constante que enfrentan los trabajadores de rescate. La detención de un paramédico de la Media Luna Roja Palestina por parte de Israel, tras un ataque a un convoy de ambulancias y vehículos de asistencia, ha generado una ola de indignación internacional y pone de relieve la vulnerabilidad del personal médico en zonas de conflicto.
Según la investigación publicada por The New York Times, Asaad al-Nasasra, de 47 años, se encuentra bajo custodia israelí luego de desaparecer tras el ataque del 23 de marzo contra un grupo de vehículos de ayuda. La Media Luna Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirmaron la noticia, luego de semanas de incertidumbre sobre su paradero.
El incidente en el que desapareció Al-Nasasra ha sido objeto de una fuerte condena. Las fuerzas israelíes, según diversos testimonios, no solo atacaron el convoy, sino que también mataron a 15 trabajadores de rescate y ayuda, enterraron sus cuerpos en una fosa común y destruyeron ambulancias, un camión de bomberos y un vehículo de las Naciones Unidas. Este tipo de acciones contravienen el derecho internacional humanitario, que protege específicamente al personal médico y los vehículos de asistencia en zonas de conflicto.
El CICR emitió un comunicado informando haber recibido información de que Al-Nasasra se encuentra detenido “en un lugar de detención israelí”. La respuesta del ejército israelí, solicitada para ofrecer comentarios, fue remitirse a una declaración de la semana pasada, en la que afirmaban estar investigando el incidente, pero se negaban a proporcionar detalles adicionales hasta que la investigación concluya. Esta falta de transparencia ha generado aún más críticas y sospechas sobre las circunstancias del ataque y la detención del paramédico.
Las explicaciones iniciales del ejército israelí sobre el ataque a los vehículos de emergencia han sido contradictorias. Inicialmente, alegaron que los vehículos “avanzaban sospechosamente” sin las luces encendidas, una afirmación que fue refutada por un video del incidente. Posteriormente, afirmaron que nueve de los fallecidos eran operativos de Hamas o la Yihad Islámica Palestina, otro grupo militante, antes de modificar su declaración y afirmar, sin aportar pruebas, que seis operativos murieron en el ataque. Estas inconsistencias han socavado la credibilidad de la versión israelí de los hechos.
La detención de Al-Nasasra se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de los trabajadores humanitarios en Gaza. Organizaciones internacionales han denunciado repetidamente las dificultades para acceder a la población necesitada y los riesgos que enfrentan sus equipos sobre el terreno. La impunidad ante los ataques contra personal médico y vehículos de asistencia dificulta aún más la prestación de ayuda vital a los civiles afectados por el conflicto. La ONU y diversas ONG han solicitado una investigación independiente y transparente sobre el incidente, así como garantías para la protección de los trabajadores humanitarios.




