Grika Asayag, quien fuera asesora de la vicepresidenta Dina Boluarte, ha lanzado una acusación seria contra la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). Asayag sostiene que ha sido objeto de reglaje por parte de la agencia de inteligencia, una afirmación que ha generado ondas de choque en el ámbito político peruano. La acusación se dirige específicamente hacia Alberto Otárola, quien está al frente de la DINI.
La exasesora hizo pública su denuncia en una reciente conferencia de prensa, donde detalló que ha sido vigilada de manera inapropiada. “Es completamente inaceptable que una institución del Estado utilice sus recursos para espiar a ciudadanos”, declaró Asayag, añadiendo que tal conducta es un ataque directo a las libertades civiles y la privacidad individual.
Esta acusación llega en un momento delicado para el gobierno peruano, que ya enfrenta cuestionamientos sobre la transparencia y la conducta ética de sus instituciones. La denuncia de Asayag ha llevado a pedidos de una investigación exhaustiva sobre las actividades de la DINI, así como sobre el papel de Alberto Otárola en la supuesta vigilancia.
“La gravedad de esta acusación requiere una respuesta inmediata y transparente por parte del gobierno. No podemos permitir que se socave la confianza en nuestras instituciones de esta manera”, señaló un analista político en respuesta a la noticia.
Hasta el momento, ni la DINI ni Alberto Otárola han emitido comentarios sobre las acusaciones. Sin embargo, el impacto de la denuncia ya se siente, con varios legisladores pidiendo una revisión completa de las operaciones de la agencia de inteligencia.




