Grecia enfrenta otra semana catastrófica debido a tres grandes incendios forestales que continúan devastando diversas regiones del país. Más de 600 bomberos, apoyados por refuerzos de otros países europeos y medios aéreos, luchan contra las llamas que han cobrado 21 vidas en la última semana.
Uno de los incendios más grandes y mortales se encuentra en las regiones nororientales de Evros y Alejandrópolis, siendo responsable de 20 de las 21 muertes registradas. Este fuego, que ha estado ardiendo durante nueve días, se ha convertido en uno de los más grandes en la historia reciente de la Unión Europea. Ha devastado 77,000 hectáreas de tierra y afectado a comunidades cercanas, según datos del Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus de la UE.
El Papa Francisco expresó su “apoyo y cercanía” al pueblo griego, mientras que Alemania, Suecia, Croacia y Chipre han enviado apoyo aéreo. Bomberos de Rumania, Francia, Bulgaria, Albania, Eslovaquia y Serbia también han llegado para asistir en las operaciones en tierra.
Mientras tanto, un segundo incendio consume áreas al noroeste de Atenas, afectando el parque nacional del Monte Parnitha. Un tercer incendio, iniciado el sábado en la isla de Andros, continúa fuera de control.




