GRACIAS HERMANO GRAZIANO LOMIO

Hay personas que llegan a un pueblo, que siendo foráneas se identifican con la problemática de sus pobladores, no solo por la misión religiosa, sino porque tienen un sentido humanista, lo dejan todo y entregan lo material, cual parábola que el señor nos enseñó: abandonar todo lo nuestro o lo personal, para seguirlo. 

Nos enseñaste que todo cuanto se haga sea de buena voluntad y en favor de los necesitados; llegaste y sembraste la semilla de la fe y la caridad, que cuanto tenemos debe ser para ayudar; y nos hacías siempre el llamado a vivir en paz, bien, como hermanos.

Hay personas que dejan huellas, y una de esas eres tu hermano Graziano, tus vecinos de Los Portales, y los feligreses de la parroquia Virgen del Carmen, solo tenemos una palabra: Gracias, a ti y a tu familia, por compartir momentos de tu vida que lo hacías siempre con una sonrisa y entusiasmo, y, en las jornadas para recolectar donaciones, siempre llevabas la mayor parte del trabajo; cómo no ser gratos y agradecer al señor por conocerte, no solo en los cánticos de misa; sino en la labor evangelizadora y de apoyo al prójimo, por todo ello Huánuco te agradece.

Gracias hermano Graziano, por sembrar la semilla del bien en cada uno de nosotros y en nuestros hogares; hoy debes partir a continuar tu labor, regresas a tu patria: Italia, y nosotros seguiremos el camino que nos has enseñado. Debes irte reconfortado, porque la semilla que has sembrado seguirá dando frutos de apoyo y caridad a nuestros hermanos, y lo hacemos con mucha fe y confianza; tenemos que reconocer que dejas un gran vacío. Hasta pronto querido amigo.