Gorehco estima culminar muro de contención en quebrada Agorragra en plazo de 65 días

La obra del muro de contención en la quebrada Agorragra de Llicua, ubicada en el distrito de Amarilis, ya se encuentra habilitada para reiniciar su ejecución, según informó el subgerente de obras del Gobierno Regional de Huánuco, Jesús Medina.

La aprobación del adicional N.º 5 ha permitido destrabar el proceso técnico que venía retrasando el avance del proyecto. Según indicó, el plazo de ejecución de este nuevo tramo es de 65 días calendario, lo que permitiría que los trabajos culminen antes de fin de año, siempre que no se presenten nuevos contratiempos.
Medina señaló que este adicional incorpora una nueva solución estructural menos invasiva que sustituye las banquetas originalmente contempladas por un sistema de enrocado en la base del talud, lo que permitirá intervenir directamente la quebrada sin afectar zonas sensibles.
Según indicó, esta decisión se adoptó como respuesta a las observaciones sociales presentadas por vecinos de la zona, especialmente ante la preocupación de que la obra afectara parte del terreno del cementerio local.
El funcionario estimó que el plazo de ejecución del adicional aprobado será de 65 días calendario, y precisó que, de no presentarse contratiempos climáticos ni administrativos, la intervención podría culminar antes de fin de año. “Estamos concentrados en ese plazo y en ejecutar con celeridad esta etapa”, declaró.
Reactivarán PACRI
En paralelo al reinicio técnico de la obra, también se reactivará el Plan de Compensación y Reasentamiento Involuntario (PACRI), orientado a reconocer económicamente a los pobladores que construyeron instalaciones en terrenos públicos dentro del área de intervención del proyecto. Medina informó que ya se firmó contrato con una nueva empresa consultora, encargada de evaluar los daños y establecer el monto que corresponde a cada beneficiario.
El subgerente explicó que el proceso PACRI no implica pago por el terreno, sino por las construcciones o estructuras instaladas por los ciudadanos en dichos espacios. Agregó que ya se había cumplido con una primera etapa de compensación en años anteriores, enfocada en los habitantes de la zona baja, pero aún quedan aproximadamente 25 personas pendientes de evaluación, según estimó el funcionario. No obstante, aclaró que no contaba con una cifra oficial exacta al momento de la entrevista.
Medina destacó que, si bien el PACRI y la obra del muro son técnicamente procesos independientes, la propia comunidad exigió que ambos se ejecuten en paralelo. “La población puso como condición que se reinicie el PACRI junto con la obra, y hemos comprendido esa necesidad”, manifestó.
Cementerio no será afectado
En respuesta a la preocupación recurrente sobre una posible afectación al cementerio de Llicua, Jesús Medina aseguró que la nueva propuesta técnica garantiza la integridad de dicho espacio. “Con esta solución no invasiva, no se tocará el cementerio. Los pobladores pueden estar tranquilos”, afirmó.
El dato

Según expresaron autoridades vecinales y el alcalde del centro poblado de Llicua, la obra ya se había reiniciado a inicios de este año tras los desbordes que cobraron una vida en la zona. No obstante, denunciaron que los trabajos volvieron a paralizarse posteriormente, dejando inconcluso un alto porcentaje del proyecto y sin intervención alguna en la zona alta, considerada la más vulnerable frente a las lluvias. “Ahí no se ha hecho nada”, declaró un dirigente comunal, quien solicitó que se prioricen los sectores críticos.